Sigdo Koppers suscribió este miércoles un acuerdo para adquirir el terminal Puerto Andino, ubicado en la bahía de Mejillones, a la eléctrica Engie Chile. La operación, anunciada en una conferencia conjunta entre ambas compañías, requiere el visto bueno de la Fiscalía Nacional Económica y del Ministerio de Defensa Nacional para completar el traspaso de la concesión marítima.

El trato contempla el traspaso del control operativo del puerto a la filial Puerto Ventanas S.A. y, según el comunicado oficial, busca potenciar un activo estratégico para la Región de Antofagasta y el comercio exterior nacional. El precio señalado en el acuerdo es de US$58,9 millones. La Fiscalía Nacional Económica es la autoridad chilena encargada de velar por la libre competencia, mientras que el Ministerio de Defensa Nacional debe autorizar el cambio en la concesión marítima.

Puerto Andino está emplazado en la bahía de Mejillones y dispone de infraestructura orientada a graneles: capacidad para transferir más de 6 millones de toneladas anuales, atención a naves tipo Capesize y un muelle con calado de 18 metros. El terminal cuenta con dos sistemas mecanizados de descarga, dos grúas tipo gantry con una capacidad de 1.500 toneladas por hora, y 75 hectáreas destinadas a respaldo y potenciales proyectos futuros.

En la firma del acuerdo participaron Juan Eduardo Errázuriz, presidente ejecutivo de Sigdo Koppers; Juan Villavicencio, gerente general y CEO de Engie Chile; Jorge Oyarce, gerente general de Puerto Ventanas S.A.; y Laïlla Ducousso, managing director generation de Engie Chile. Errázuriz señaló que el aumento de la demanda de minerales estratégicos a nivel mundial y el inminente funcionamiento del Corredor Bioceánico de Capricornio requieren de mayores servicios portuarios en la región, y agregó que la compañía aportará su experiencia para «potenciar la competitividad en la bahía y enfrentar los desafíos futuros».

El Corredor Bioceánico de Capricornio es una iniciativa de integración logística que busca articular rutas entre la costa pacífica de Sudamérica y el Atlántico, y para Chile podría significar nuevas demandas de infraestructura portuaria y transporte. Engie, por su parte, enmarca la venta en su plan de descarbonización y reconversión de sitios térmicos, según palabras de Laïlla Ducousso.

La operación se realizará a través de Puerto Ventanas, filial de Sigdo Koppers, grupo empresarial de origen chileno con presencia productiva en 16 países y operaciones comerciales en más de 30. Sin embargo, el acuerdo no está cerrado hasta que la Fiscalía Nacional Económica concluya su revisión y el Ministerio de Defensa Nacional autorice el cambio de concesión; no se informó un calendario público para esas aprobaciones.

Más allá de la lógica comercial, la noticia vuelve a poner el foco en los efectos locales del desarrollo portuario. Errázuriz vinculó la inversión con un aporte al desarrollo económico y social de la comuna de Mejillones, pero estadísticas regionales recientes muestran desafíos sociales persistentes: en la Región de Antofagasta hay más de 6.000 personas acreditadas como cuidadoras, la mayoría mujeres, lo que recuerda que el crecimiento logístico convive con necesidades de infraestructura social y laboral.

El siguiente paso oficial será la presentación de antecedentes ante la Fiscalía Nacional Económica, que deberá evaluar posibles efectos en la competencia en servicios portuarios, y la solicitud de visación de la concesión ante el Ministerio de Defensa Nacional. Si se autorizan ambas instancias, la transferencia se concretaría bajo los términos comunicados por las empresas, y con ello Puerto Ventanas asumiría la operación del terminal Puerto Andino.