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Economíaasistido por IA

Talcahuano sella acuerdo para regular el comercio informal y ordenar la ciudad

Ilustración del perfil editorial Matías ReyesMatías ReyesEdición automatizada bajo responsabilidad de Periodismo2
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La Municipalidad de Talcahuano y gremios firman un protocolo para congelar nuevos permisos, ordenar Avenida Colón y avanzar hacia la formalidad del comercio en

En Talcahuano, la Municipalidad junto a la Asociación Gremial del Comercio Establecido y la Agrupación de Comerciantes Ambulantes Históricos suscribieron un protocolo de acuerdo para regular la presencia de vendedores ambulantes en el centro de la ciudad portuaria, ubicada en la Región del Biobío. La iniciativa, que se apoya en 12 puntos, busca ordenar la actividad y reducir las externalidades negativas que impactan tanto al comercio formal como a la convivencia urbana. En la práctica, la alianza congeló el otorgamiento de nuevos permisos y estableció reglas claras para la ocupación de la Avenida Colón entre Valdivia y Bulnes, el tramo con mayor flujo comercial.

El alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, subrayó que la medida apunta a resultados a largo plazo y ofrece certezas económicas a los locatarios formales. “Correspondía hacernos cargo de esta situación y lo estamos haciendo de manera sostenible. Lo que estamos haciendo es generar un orden, dar limpieza, espacios de seguridad y, fundamentalmente, señales claras al comercio establecido de que estamos ocupados en solucionar este problema”, afirmó el edil.

Entre las medidas operativas, la normativa prohíbe a los vendedores ambulantes instalarse sin un permiso vigente y mantiene el congelamiento de nuevas autorizaciones, buscando una transición gradual hacia la formalidad. Saavedra añadió que la intención es reducir, con el tiempo, la presencia de puestos informales y dejar “un polo donde se genere una infraestructura distinta, que haga un aporte real al desarrollo urbano y comercial de la ciudad”. La regulación también abarca la prohibición de comercializar productos que no cumplan normativas sanitarias, como fármacos, cigarrillos, pescados, mariscos y alimentos preparados sin resolución sanitaria, y busca estandarizar la ocupación de Bienes Nacionales de Uso Público BNUP.

La reforma, explican las partes, no es un golpe de fuerza contra el comercio informal sino un marco de convivencia que aporta claridad para los negocios establecidos y fomenta una transición hacia la formalidad, con beneficios para la seguridad, la higiene y la competencia leal. En la práctica, los habitantes y usuarios del centro verán un centro urbano más ordenado y previsible, con menos irregularidad y mejor gestión de los espacios públicos. En el corto plazo se esperan ajustes para vendedores y consumidores, mientras que a largo plazo se persigue un centro económico más sólido, con una infraestructura comercial que aporte al desarrollo de Talcahuano.

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