La Corte de Apelaciones de Talca rechazó el recurso de protección que la Corporación Bioecoterra presentó contra la Municipalidad de Talca y su Dirección de Obras Municipales (DOM). La acción buscaba frenar la construcción del nuevo casino de Dreams en la capital de la Región del Maule. El tribunal además condenó en costas a la organización, por lo que esta deberá pagar los gastos del juicio.
Según informó Diario Financiero, la ONG sostenía que el permiso de edificación otorgado a la operadora de casinos era "ilegal y arbitrario". A su juicio, el casino se levanta en sectores que se superponen o colindan con el Humedal Urbano Cajón del Río Claro y Estero Piduco. La empresa invertirá cerca de US$ 21 millones en el proyecto. Las fuentes no informan la fecha exacta del fallo ni el número de causa.
El recurso de protección es una acción judicial urgente para resguardar derechos constitucionales. En este caso, Bioecoterra invocó el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Pidió dejar sin efecto el permiso hasta que el proyecto ingresara al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). También solicitó una orden de no innovar, es decir, suspender las obras mientras se resolvía el caso.
La Municipalidad informó a la Corte que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) del Maule concluyó que el proyecto "no requiere ingreso obligatorio al SEIA". Añadió que la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) revisó y aprobó el estudio hidráulico.
El tribunal confirmó que existe una resolución del SEA Maule según la cual la iniciativa no cumple ninguna de las tipologías de ingreso al SEIA y no afectará el humedal. Concluyó que el permiso "se enmarca dentro de las atribuciones" de la Municipalidad y que no es ilegal.
La Corte agregó que ya se habían tramitado recursos administrativos y reclamos de ilegalidad con las mismas pretensiones, todos rechazados. Por eso estimó que la protección "no se vislumbra como la vía idónea" para resolver el asunto. De acuerdo con el medio regional G5 Noticias, el fallo también señaló que Bioecoterra no acreditó daño a terceros.
El mismo medio informó que el actual Casino de Talca y Bioecoterra han actuado juntos en distintas causas contra el nuevo recinto. Pedro Moya, abogado de Dreams, planteó ante la Corte que el casino actual deberá cerrar cuando abra el nuevo, por lo que cada retraso favorece a su competidor. Moya calificó esas acciones como un uso abusivo de los tribunales. Las fuentes no recogen la versión de Bioecoterra ni del Casino de Talca.
Dreams afirmó en un comunicado que la obra está en etapa de recepciones finales. En noviembre, la empresa entregará su documentación final a la Superintendencia de Casinos de Juego, que debe revisarla antes de autorizar la apertura. No se informó si Bioecoterra apelará ante la Corte Suprema.


