Modelo noruego para debatir en Chile: ¿deben los fondos públicos excluir inversiones que dañen el medio ambiente? Sistema ético de Noruega contrasta con decisiones recientes en Chile, como aprobación de Dominga y retiro de decretos ambientales.
El modelo de inversión pública de Noruega, considerado uno de los más estrictos del mundo en materia ética y ambiental, podría instalar el debate en Chile en medio de recientes decisiones del gobierno del presidente José Antonio Kast que han generado controversia. Según un reportaje del diario El País, el fondo soberano noruego —uno de los mayores del planeta— cuenta con un comité ético independiente que evalúa en qué empresas puede invertir el Estado, excluyendo aquellas vinculadas a violaciones de derechos humanos o daños al medioambiente.
El sistema noruego no es solo declarativo. El comité tiene atribuciones reales para recomendar la exclusión de compañías, lo que ha llevado a retirar inversiones en empresas ligadas a contaminación, explotación laboral o conflictos bélicos.
Este modelo ha sido definido como un “referente moral en un mundo de tiburones”, precisamente por su capacidad de imponer criterios éticos en decisiones económicas de gran escala. Contraste con el escenario chileno El debate cobra especial relevancia en Chile tras una serie de decisiones recientes que han tensionado la relación entre desarrollo económico y protección ambiental.
Entre ellas, el retiro de más de 40 decretos vinculados al medio ambiente, la aprobación del proyecto minero-portuario Dominga y declaraciones de autoridades de gobierno que han relativizado el impacto ecológico de ciertas iniciativas. Algunas de estas intervenciones han generado críticas luego de que ministros plantearan que “tres arbolitos” o incluso especies emblemáticas como la araucaria no deberían frenar proyectos de inversión.
