La Bolsa de Santiago abrió a la baja este lunes, afectada por la inquietud global tras los recientes movimientos sobre aranceles desde Estados Unidos. La caída inicial reflejó un clima de nerviosismo entre inversionistas que monitorean si las medidas comerciales de Washington se mantendrán.
En la sesión, el IPSA, el principal índice bursátil chileno (Índice de Precios Selectivo de Acciones), registró una baja de 0,4% y se situó en 10.832,91 puntos. El viernes pasado el índice había interrumpido una racha de pérdidas gracias a una fuerte compra en la subasta de cierre, tras el dictamen de la Corte Suprema de Estados Unidos que declaró ilegales los llamados “aranceles recíprocos” del presidente Donald Trump.
Los contratos derivados que anticipan movimientos en Wall Street también operaban en rojo: los futuros del Nasdaq 100 (índice de las principales empresas tecnológicas) caían 0,6%, y los del S&P 500 y del Dow Jones perdían alrededor de 0,5%. En renta fija las tasas soberanas líderes mostraban estabilidad en las primeras operaciones.
El nerviosismo se relaciona con el anuncio posterior de Trump, presidente de Estados Unidos, sobre aranceles globales que empezaron en 10% y que, según reportes, aumentaron a 15% durante el fin de semana. Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, gestora británica, dijo que la sentencia de la Corte no dio la “certeza y estabilidad” que los mercados buscaban, y advirtió que esas tasas podrían permanecer meses antes de requerir la aprobación del Congreso, lo que añade una capa de incertidumbre sobre acuerdos comerciales existentes.
En Europa, el Euro Stoxx caía 0,2% y el FTSE 100 de Londres subía 0,1%. En Asia, el Hang Seng de Hong Kong subió 2,5%, mientras las bolsas de China continental permanecieron cerradas por el Año Nuevo Lunar y Japón no operó por el feriado del Cumpleaños del Emperador. Ese panorama muestra que la reacción es heterogénea y depende también de factores locales y festivos.
Para Chile, la principal vía de transmisión de esta tensión es por comercio y precios de materias primas. Un endurecimiento arancelario desde Estados Unidos puede aumentar la volatilidad global y presionar precios de commodities como el cobre, lo que afectaría exportaciones e ingresos fiscales. Además, la incertidumbre complica decisiones de inversión de empresas que operan en mercados globales.
La jornada seguirá marcada por la atención a datos económicos en Estados Unidos y por cualquier nueva comunicación de la Casa Blanca o del Poder Judicial norteamericano sobre aranceles. Los inversionistas chilenos permanecerán atentos a cómo evolucionen los futuros de Wall Street y al comportamiento del cobre, variables clave para la economía local.

