Los precios del petróleo se dispararon y Wall Street cayó el martes, luego de reportes sobre ataques atribuidos a Irán contra la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita, según medios y fuentes oficiales. La oleada de tensión geopolítica ocurrió durante la jornada de mercado en Nueva York.

El S&P 500, el índice que agrupa a 500 grandes empresas de Estados Unidos, retrocedió 1,2% por la tarde, después de haber llegado a caer hasta 2,5% en la mañana. El promedio industrial Dow Jones bajó alrededor de 540 puntos, cerca de 1,1%, y el compuesto Nasdaq perdió 1,4%.

En el mercado de materias primas la reacción fue más marcada. El crudo Brent, el estándar internacional, subió 6,2% hasta 82,57 dólares el barril, tras rondar los 70 dólares hace menos de una semana. El crudo de referencia en Estados Unidos avanzó 6,3% a 75,70 dólares el barril. Estas cifras muestran un salto rápido en pocos días, similar a encender una alarma repentina para los costos globales de energía.

La escalada se relaciona con ataques que, según reportes, alcanzaron instalaciones diplomáticas y zonas cercanas a infraestructuras energéticas. El temor clave es el Estrecho de Ormuz, frente a la costa de Irán, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, lo que lo convierte en un cuello de botella crítico para el suministro global.

Ebrahim Jabbari, general de brigada iraní y asesor de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, declaró "El estrecho de Ormuz está cerrado", advirtiendo que cualquier barco que pase podría ser atacado. Esa afirmación elevó el nerviosismo en los mercados, aunque no hay una verificación independiente de un bloqueo efectivo y muchas rutas comerciales siguen operando con restricciones y desvíos.

En Washington, el expresidente Donald Trump, ex presidente de Estados Unidos, publicó comentarios sobre la capacidad militar estadounidense para mantener operaciones prolongadas, lo que añade una capa política al riesgo económico. No existe confirmación oficial sobre reportes extremos que circularon en redes en relación con la salud del liderazgo iraní; las fuentes oficiales no han verificado esas versiones.

La reacción se sintió también en Chile. La Bolsa de Santiago, medida por el IPSA, abrió con una caída cercana al 0,4%, y los futuros vinculados a Wall Street mostraban retrocesos en la mañana. Para los consumidores chilenos, un salto sostenido del precio del crudo suele traducirse en presiones al alza sobre combustibles y costos de transporte en las semanas siguientes, porque Chile importa la mayoría de su petróleo y derivados.

Analistas e inversionistas señalan que la duración del conflicto será decisiva para los mercados. Si la escalada es breve, las acciones podrían rebotar; si se prolonga y afecta de forma real el envío de petróleo por el Estrecho de Ormuz, las consecuencias sobre inflación y crecimiento global serían mayores. Por ahora la incertidumbre domina, y operadores ajustan posiciones mientras siguen de cerca confirmaciones oficiales sobre ataques y rutas marítimas.