El Movimiento Solidaridad UC, agrupación de estudiantes de la Universidad Católica (UC), presentó una querella contra "todos quienes resulten responsables" de las agresiones que sufrieron varios de sus integrantes el 1 de octubre. Los hechos ocurrieron frente a la Casa Central, en Alameda 340, durante una marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech).
Según informó Emol, el abogado patrocinante de la acción es Ruggero Cozzi. Los alumnos anunciaron que darían detalles en la misma sede donde debieron refugiarse ese día. Una querella es la acción con la que una víctima se hace parte de la investigación penal y pide que se persiga a los autores de un delito.
De acuerdo con ADN Radio, los incidentes se iniciaron cuando miembros de Solidaridad UC y del Movimiento Gremial hacían una contraprotesta. Registros audiovisuales y testimonios citados por esa radio indican que recibieron golpes, patadas, escupos, piedras, palos y pintura. Los estudiantes denunciaron además que a algunos los rociaron con bencina.
Juan Carlos de la Llera, rector de la UC, señaló que diez estudiantes fueron atendidos de urgencia en el campus y cuatro terminaron derivados al Hospital Clínico UC CHRISTUS. El rector agregó que funcionarios de la universidad también resultaron agredidos cuando intentaron proteger a los alumnos.
Josefina Wünkhaus, excandidata de Solidaridad a la presidencia de la Federación de Estudiantes de la UC (FEUC), dijo a The Clinic que la querella apunta a esclarecer lo ocurrido. "Estas situaciones de violencia no pueden quedar sin la búsqueda de una respuesta concreta", afirmó. La dirigenta también atribuyó a la Confech responsabilidad por la seguridad de la movilización.
Desde la Confech, su vocera Laura Mlynarz, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), calificó los enfrentamientos como inaceptables y aseguró que la organización condenaba la violencia de esa jornada.
Solidaridad UC sostuvo que rechaza "cualquier utilización de la violencia como método de acción política". Las fuentes no informan, por ahora, de personas detenidas ni imputadas. El siguiente paso depende de la Fiscalía, que deberá investigar los hechos denunciados e intentar identificar a los autores.
