La indicación sustitutiva que preparó el gobierno para el proyecto de ley de inteligencia artificial (IA) lleva meses terminada, pero aún no ingresa al Congreso, según La Tercera. Una indicación sustitutiva reemplaza el texto completo de un proyecto que ya se tramita. Según el medio, la propuesta espera las gestiones de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), el ministerio que coordina la agenda legislativa del Ejecutivo.
El documento lo elaboró el Ministerio de Ciencia, que encabeza la ministra Ximena Lincolao. Ella fue invitada a una sesión de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado, en el ex Congreso Nacional, donde los senadores deberán votar en general el proyecto. No hay una fecha conocida para que llegue la indicación.
El proyecto ingresó al Congreso en abril de 2023 y cursa su segundo trámite constitucional, es decir, ya pasó por una cámara y se discute en la otra. El 1 de septiembre el Ejecutivo bajó su urgencia a simple, lo que reduce la presión para despacharlo.
El problema práctico es de calendario. Los senadores votarán un texto que podría cambiar a fondo cuando el gobierno formalice su propuesta. La votación del lunes sería un avance en la tramitación general, pero no aclara cuál será el contenido final de la ley.
Para ti, como usuario de servicios con IA, el cambio está en cómo se controlaría a estos sistemas. El proyecto original seguía el modelo europeo: clasificaba los sistemas de IA en cuatro categorías de riesgo, prohibía ciertos usos y fijaba obligaciones para los de alto impacto.
La propuesta de Lincolao abandona esa clasificación y apuesta por una regulación proporcional al contexto y al impacto real de cada tecnología. Contemplaría estándares técnicos actualizables, certificación y auditoría voluntarias, y la eliminación de sanciones específicas por IA. Los abusos se castigarían con las normas que ya existen sobre datos personales, ciberseguridad, consumo y propiedad intelectual.
Otro eje serían los sandboxes regulatorios: espacios controlados donde las empresas pueden desarrollar y probar sistemas de IA con acompañamiento de las autoridades y, en algunos casos, con flexibilizaciones temporales de las reglas. También se consideran zonas de innovación, acceso compartido a infraestructura de cómputo y espacios de experimentación para colegios e instituciones de educación superior.
El ministerio argumenta que una regulación demasiado detallada pondría barreras a la innovación en un país con brechas en infraestructura, capacidad de cómputo y desarrollo de modelos avanzados. Según La Tercera, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2026) respaldó ese diagnóstico. Ante el Senado, Lincolao sostuvo que el liderazgo tecnológico requiere infraestructura, talento, datos, capacidad computacional y certeza jurídica, además de normas.
Hay críticas. Algunos especialistas advierten que estos mecanismos podrían favorecer sobre todo a las grandes empresas, por los costos de participar en ellos.
En paralelo, el presidente de la comisión, el senador Rojo Edwards, prepara su propia propuesta, que presentaría de forma independiente a la del Ministerio de Ciencia. La Tercera no detalla su contenido ni la fecha en que la presentaría.



