Desde RomanSpace, México El edificio estaba despejado El teniente coronel M. no era un improvisado.
Había pasado por Gaza. Había operado en terrenos donde cada calle es una hipótesis y cada puerta una pregunta sin responder.
Conocía el sur del Líbano con la familiaridad que se adquiere únicamente cuando uno ha aprendido a distinguir el silencio que precede a un disparo del silencio que simplemente es silencio. Era, en el vocabulario de las Fuerzas de Defensa de Israel, un oficial de campo con experiencia acumulada en condiciones reales.
No el tipo de oficial que manda a sus hombres a ningún lugar sin haber procesado antes cada dato disponible. Y esa tarde de marzo de 2026, los datos decían que el edificio estaba despejado.
El edificio había sido identificado como objetivo prioritario tres horas antes. Un dron de reconocimiento lo había sobrevolado en dos pasadas sucesivas.