Las gasolinas de 93 y 97 octanos subirán $41,3 promedio por litro este jueves, según Diario Financiero, que citó el informe de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) publicado este miércoles. Es la quinta alza seguida de los combustibles en Chile.
El reajuste es algo mayor que el del 30 de septiembre, cuando las bencinas subieron $39,4 por litro en promedio. Si llenas un estanque de 50 litros, el cambio significa unos $2.065 más por carga.
El diésel subirá $91,5 por litro, menos que los $95 de hace tres semanas. El kerosene, la parafina que usan muchos hogares para calefaccionarse, aumentará $24,8 por litro. Esa cifra supera los $5,1 de la semana pasada, pero queda muy lejos de los $281,8 de fines de septiembre.
El gas licuado de petróleo (GLP) de uso vehicular subirá $13,9 por litro, frente a los $61,4 de hace tres semanas.
La parafina ha estado en la polémica. A fines de septiembre, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, dijo que este combustible deja de consumirse masivamente cuando termina el invierno. Sus palabras coincidieron con un temporal de lluvias que provocó inundaciones en distintas regiones.
Desde el Congreso, en Valparaíso, Quiroz defendió el esfuerzo fiscal. "Estamos haciendo un esfuerzo muy grande porque estas alzas sean lo más pausadas posible dentro de lo que nos permiten las finanzas públicas", afirmó. Según el ministro, contener el precio de las bencinas y el diésel durante las últimas tres semanas costó al fisco cerca de US$300 millones.
Quiroz explicó que los ajustes de esta semana corresponden al "mínimo legal posible". En la bencina, la ley obliga a subir del orden de $40, y en el diésel, del orden de $90. Agregó que el Estado mantendrá los subsidios directos y que hoy se subvencionan cerca de $200 por litro de diésel.
El ministro atribuyó ese margen al orden de las cuentas públicas. Señaló que el Gobierno elevó la recaudación y gasta menos en licencias médicas falsas, lo que da "un espacio que no teníamos en marzo de este año". El gremio de los camioneros, en tanto, calificó la quinta alza de "insostenible".
El golpe se notará en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide la variación del costo de una canasta de bienes y servicios. El dato de octubre se conocerá en dos semanas, y el mercado estima que la energía podría explicar hasta la mitad del resultado.
Katherine Toledo, economista del Observatorio del Contexto Económico (OCEC) de la Universidad Diego Portales, calcula que las bencinas aportarían 0,2 puntos porcentuales a un IPC mensual de 0,4%. Con eso, la inflación anual llegaría a 4,4%.
Toledo advirtió que, entre el 30 de julio y el 22 de octubre, el precio mayorista del diésel acumuló un alza cercana a $391 por litro, más del doble que la gasolina. Eso presiona los costos de transporte y distribución, según el Índice de Costos del Transporte que publica el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Marcela Calisto, de BICE Inversiones, también proyecta un IPC de 0,4%, aunque estima que las bencinas aportarán cerca de una décima. Coopeuch es más pesimista: espera un IPC de 0,6% en octubre, con 0,14 puntos de las gasolinas y 0,06 del diésel, y una inflación anual de 4,7%.
Las presiones seguirán. Calisto prevé que hacia fines de año la bencina acumulará un alza cercana a 7% y el diésel, a 10%.

