Según Emol, 23 de los 29 grandes desastres registrados en Chile entre 2014 y 2026 tuvieron un origen meteorológico o climático. El dato sale de una línea de tiempo que actualizó Maximiliano Santander, arquitecto y docente de la Universidad Diego Portales (UDP). Hasta ahora, ningún otro medio ha confirmado el análisis.
El punto de partida es el aluvión del 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo, sector precordillerano de la comuna de Las Condes. De acuerdo con el medio, el flujo dejó seis personas lesionadas, decenas de viviendas con daños importantes y cerca de mil evacuados preventivamente.
El evento no llegó sin aviso. Primero hubo un incendio forestal a fines de 2025 y después flujos de barro en enero. Más tarde, organismos técnicos y autoridades municipales advirtieron que podían producirse nuevas remociones en masa en el sector.
Santander, quien tiene un magíster en Territorio y Paisaje, ordenó los grandes desastres socionaturales del país desde 1960 hasta octubre de 2026. Según su revisión, la tendencia a los eventos climáticos también se repite entre los episodios más graves ocurridos desde 2020. La serie incluye, entre otros, el aluvión de la Quebrada de Macul en 1993, que afectó a la comuna de Peñalolén.
Para elaborar la cronología, el académico usó datos del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN) entre 1960 y 2017 y el registro de emergencias de la ex Onemi entre 2014 y 2019. También sumó cifras del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), de la Dirección Meteorológica de Chile y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).
El docente plantea que restringir la ocupación de estos territorios no basta y que la tarea pasa por planificar mejor. "Estas áreas de fricción no son lugares que hay que evitar, sino que son lugares donde se debe hacer mejor ciudad", sostuvo.
Como ejemplos, mencionó piscinas decantadoras, mallas dinámicas o de contención y otras obras de ingeniería en las quebradas. Agregó que estas pueden convivir con parques de mitigación que contengan agua, zonas de inundación controladas, barreras verdes y reforestación de las cabeceras.
El registro considera la década 2020-2026 como un período todavía en curso. Por eso, el conteo de 29 eventos desde 2014 podría crecer antes de que termine la década.


