Las lluvias, granizadas y heladas de esta primavera dañaron la floración de cerezos, manzanos, nectarines, duraznos y kiwis, y sumadas al alza de los combustibles podrían empujar la inflación en Chile, según Cooperativa. Los economistas consultados por ese medio proyectan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC, el indicador que mide cuánto sube el costo de una canasta de bienes y servicios) de octubre quede entre 0,4% y 0,5%.
El golpe climático llegó en un momento delicado. La floración es cuando el árbol define cuánta fruta dará, y una helada en esa etapa equivale a perder parte de la cosecha antes de que exista.
La Sociedad Agrícola del Biobío y la Federación de Productores de Frutas (Fedefruta) advirtieron pérdidas en cultivos y siembras de hortalizas. Según los monitoreos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), el organismo del Ministerio de Agricultura que sigue los precios del sector, ya hay fluctuaciones en productos básicos en distintas regiones.
"Se han perdido siembras y esos agricultores han tenido que resembrar", explicó Víctor Catán, presidente de Fedefruta, quien agregó que ya han visto daños en cereza, kiwi y otras especies. Aun así, sostuvo que Chile está en una posición privilegiada para recuperar competitividad.
El segundo frente es el petróleo. El barril de crudo Brent, la referencia internacional que usan los mercados, superó los 116 dólares. Los especialistas advierten que las alzas consecutivas de bencinas y diésel se traspasarán a los costos de transporte y, por esa vía, a los alimentos.
Carlos Smith, investigador de la Universidad del Desarrollo, lo explicó con un ejemplo de feria: si en noviembre sube la lechuga, parte será por el temporal y parte por el diésel, y no se podrán separar. Recordó que en septiembre la gasolina y el diésel explicaron cerca del 36% de la inflación del mes, antes de las últimas cinco alzas.
Para tu bolsillo, la cuenta de Smith es concreta. Con un IPC de octubre en ese rango, la inflación anual quedaría entre 4,4% y 4,5%, y las expectativas para el cierre de año se acercan a 5%. Eso significa que lo que hoy cuesta $10.000 costaría cerca de $10.450 dentro de un año.
Gonzalo Escobar, de la Universidad Andrés Bello, coincidió en que transporte y alimentos explicarán gran parte de la variación de octubre. Carlos García, de la Universidad Alberto Hurtado, añadió que el petróleo presiona los precios directamente y también por el costo del transporte, que encarece muchos otros productos.
La Encuesta de Operadores Financieros del Banco Central subió su proyección para el IPC de octubre a 0,5%. El mercado prevé que la tasa de política monetaria, la que fija el Banco Central y que influye en el costo de los créditos, se mantenga en 4,5% en la reunión de la próxima semana.

