La Corte Suprema rebajó esta semana las condenas del subteniente Carlos Leal Aqueveque y del cabo segundo Camilo Vásquez Masman, según BioBioChile. Ambos siguen siendo funcionarios activos de Carabineros y la Justicia los condenó por agredir a personas que estaban bajo custodia policial entre 2017 y 2018.
El máximo tribunal acogió parcialmente los recursos de nulidad de las defensas. Este recurso permite pedir que se anule un juicio o una sentencia por errores legales. La Corte resolvió que algunos de los hechos por los que el Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago los había condenado como autores de torturas deben recalificarse como apremios ilegítimos, un delito que tiene penas menores.
La Corte no cambió los hechos que se dieron por acreditados. BioBioChile no informa las nuevas penas, el número de causa (RIT o RUC) ni la fecha exacta del fallo.
El primer episodio ocurrió el 7 de noviembre de 2017 en calle Exposición, en Estación Central. Según la sentencia que revisó la Unidad de Investigación de ese medio, un vehículo de Carabineros retrocedió y golpeó por accidente la pierna de una adolescente de 16 años. Ella le reclamó al conductor.
Leal Aqueveque se bajó del auto, la empujó, la insultó y la golpeó en la cabeza. Después la llevó a una garita policial, donde golpeó su cabeza contra una pared, la obligó a repetir que "a los Carabineros no se les pega" y le escupió en la cara. El fallo establece que también la discriminó por su condición socioeconómica.
La joven que acompañaba a la adolescente recibió dos golpes en la cara. Ambas fueron llevadas esposadas a la 21ª Comisaría de Estación Central y las obligaron a permanecer arrodilladas, mirando hacia una pared, durante un periodo extenso.
El segundo hecho fue el 23 de febrero de 2018, cerca de la estación Estación Central del Metro. El cabo primero Carlos Soto Soto fiscalizó a un comerciante ambulante, lo llevó a una garita y lo golpeó en la cara. Leal Aqueveque era el jefe de servicio y no intervino ni denunció la agresión.
El 5 de diciembre de 2018, en la sala de guardia de la misma comisaría, Vásquez Masman redujo a un detenido de iniciales J. R. con una "fuerza irracional y desproporcionada". Cuando el hombre estaba en el suelo, le ordenó a su perro policial, Conrad, que lo atacara. El animal lo mordió.
Luego llevaron al detenido esposado por la espalda a una oficina, donde ambos funcionarios lo golpearon. Vásquez ordenó un segundo ataque del perro. Leal Aqueveque estaba presente y no lo impidió, aunque era el superior jerárquico.
Según la Justicia, Vásquez Masman también entregó antecedentes falsos al Ministerio Público. Afirmó que el civil había golpeado al perro con un fierro y que había amenazado a los funcionarios. La fuente no informa si Carabineros inició sumarios administrativos ni qué decidirá la institución sobre la permanencia de ambos funcionarios después de este fallo.
