En Puerto Montt se constituyó formalmente la Mesa de Coordinación Público-Privada de la Región de Los Lagos, un espacio pedido por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) para abordar los nudos que hoy paralizan proyectos de obra pública en la zona. La instancia reúne a la CChC, al Gobierno Regional (GORE) de Los Lagos y a la Delegación Presidencial, que representa a la Presidencia en la región.

La CChC planteó que varios proyectos enfrentan postergación de financiamiento, fallas de gestión y retrasos en pagos, problemas que afectan la liquidez, es decir la capacidad de las empresas para pagar obligaciones a corto plazo y seguir operando. En la primera sesión la mesa acordó levantar información crítica de servicios públicos y del gremio para identificar casos concretos y proponer soluciones de corto, mediano y largo plazo. La delegada presidencial Paulina Muñoz explicó que el objetivo es fortalecer el desarrollo económico regional mediante una ejecución presupuestaria más eficiente.

Para el Gobierno Regional, optimizar estos procesos asegura la continuidad de las faenas, nombre que se da a los trabajos en obra, y mejora la transparencia y la competitividad del ecosistema empresarial local. Carlos Recondo, gobernador subrogante de la Región de Los Lagos, valoró que la coordinación permita avanzar con mayor diligencia en materias de competencia regional.

El trabajo se concentrará en tres frentes: analizar los retrasos en los desembolsos estatales que están comprometiendo la continuidad de las empresas contratistas, estandarizar la aplicación de normativas y procesos administrativos, y acotar los tiempos de tramitación. Los desembolsos son los pagos que realiza el Estado para financiar contratos y obras; cuando se demoran, las empresas quedan con menos caja y pueden suspender contrataciones o paralizar obras.

Si tienes una empresa contratista, esto significa que la mesa busca evitar que un pago demorado sea el motivo por el cual se detienen trabajadores, proveedores y maquinaria. Una metáfora útil: la obra es como un camión que reparte materiales; si no llega el pago, el camión se queda sin combustible y toda la cadena se detiene.

A corto plazo la mesa operará como un observatorio de casos: recogerá datos, priorizará proyectos con riesgo de paralización y propondrá vías de acción coordinadas entre servicios públicos y el sector privado. No se informaron plazos concretos ni metas numéricas en la primera reunión, por lo que la eficacia dependererá de la velocidad con que se implementen las recomendaciones y de la voluntad de los servicios para acelerar trámites.

La expectativa es que, si la coordinación reduce la incertidumbre en los pagos y acorta trámites, la región recupere dinamismo en la inversión y en el empleo ligado a la construcción, un motor relevante para el PIB territorial. La próxima tarea será ver si la mesa logra traducir el diagnóstico en medidas concretas y tiempos efectivos para evitar que proyectos en Puerto Montt y la provincia vuelvan a quedar en stand by.