Tras la solicitud de reorganización y quiebra presentada por OHLI, filial de montaje industrial del holding español OHL, el seremi de Obras Públicas del Biobío, Hugo Cautivo, aseguró que la situación no compromete la ejecución de la Red de Hospitales del Biobío ni otras obras viales en la región. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) señaló que las decisiones corporativas sobre una unidad de negocio no han permeado a las filiales que gestionan contratos públicos.

Cautivo explicó que OHLI se dedica principalmente a contratos privados de montaje industrial, y que esa actividad fue considerada por la empresa como poco rentable, lo que motivó la solicitud de reorganización. "Estas son filiales que tienen que ver exclusivamente con contratos privados", dijo el seremi, y añadió que la respuesta de OHL es que la medida no tendrá mayor impacto en las iniciativas emblemáticas desarrolladas por otras filiales.

Desde el MOP enfatizaron que el rol del Estado es de vigilancia. Enfatizaron que existen garantías asociadas a los contratos y que el ministerio hará un monitoreo constante para asegurar la responsabilidad en la ejecución y proteger a las comunidades afectadas. En ese sentido, Cautivo señaló que ya hay un protocolo de acuerdo firmado entre el MOP y OHL, y que actualmente ese documento está en fase de revisión jurídica.

La Red de Hospitales del Biobío contempla la construcción de cuatro hospitales: Santa Bárbara, Nacimiento, Coronel y Lota, obras que el MOP considera prioritarias para la atención de salud regional. Además, la división OHL Construcciones mantiene en marcha otros proyectos viales en la zona, como el paso desnivelado Santa Sofía en Chiguayante y el Viaducto Chacabuco, cuya continuidad también fue garantizada por la empresa y seguida por la autoridad.

En términos prácticos, una solicitud de reorganización o quiebra es un proceso jurídico que puede buscar reestructurar deudas o, en su defecto, liquidar una unidad económica. Fuentes del MOP dijeron que, mientras dure la revisión jurídica del protocolo y se verifiquen las garantías, las obras bajo concesión y contratos públicos seguirán siendo fiscalizadas para evitar paralizaciones que afecten la atención sanitaria y la conectividad regional.

La Región del Biobío enfrenta además procesos de reconstrucción y recientes emergencias que hacen urgente la continuidad de infraestructura hospitalaria y vial. El MOP anunció que informará públicamente cualquier cambio en el estado de las obras y que, de detectarse incumplimientos, evaluará las medidas contractuales disponibles para resguardar el interés público.