Productores de pisco en Chile elevaron un llamado para que se mantenga la inversión en promoción internacional ante un eventual recorte de la glosa presupuestaria 2027. La advertencia llega cuando la industria celebra un crecimiento en sus ventas al exterior y se prepara para una agenda de ferias y actividades en Estados Unidos, Alemania, China, Argentina y Brasil.

La glosa presupuestaria, la partida del presupuesto público destinada a un objetivo específico, financia la participación en ferias, misiones comerciales y la proyección de la marca pisco en el extranjero. Manuel Schneider, gerente de la Asociación de Productores de Pisco, Pisco Chile, organización que representa a más del 90% de la industria nacional, dijo que están “a la expectativa” sobre cómo podría afectar un recorte, aunque añadió que para este año la agenda está comprometida y no esperan cambios inmediatos. Schneider es chileno y dirige la gremial que agrupa desde productores familiares hasta grandes destilerías.

Según la asociación, el trabajo sostenido con esa glosa está asociado a un incremento en las exportaciones del 33%. La nota pública no detalla el periodo exacto de comparación ni la cifra base de exportaciones, por lo que la asociación no aclaró si ese alza es respecto al año anterior, al periodo preprograma, o a otro lapso. Esa ambigüedad limita cuantificar exactamente cuánto crecieron los envíos en volumen o valor.

Los productores explican que la glosa funciona como una vitrina pagada por el Estado: cubre los costos de stands, logística y promoción que permiten a pequeños y medianos fabricantes acceder a mercados que, de otro modo, serían prohibitivos. Si se reduce esa partida, dicen, las casas más pequeñas podrían perder la oportunidad de entrar a mercados como Estados Unidos o Alemania, lo que concentraría ventas en las empresas grandes y podría frenar la diversificación de oferta.

Para este año la glosa está en ejecución y la gremial ya tiene actividades planificadas en los mercados mencionados. El riesgo, según Schneider, es lo que ocurra con la asignación para 2027, que sería el cuarto año de ejecución de la iniciativa. La asociación reconoce que la decisión final dependerá de las nuevas autoridades nacionales, y anticipa que será necesario negociar y redefinir objetivos con ellas.

Para el consumidor y para el pequeño productor la diferencia es concreta: mantener la glosa equivale a más marcas chilenas en estantes y cartas en el extranjero, y a mayores posibilidades de exportar sin tener que asumir por sí solos los costos iniciales de internacionalización. Si la partida se recorta, el proceso podría parecerse a apagar la luz de un escaparate: lo que ya está adentro se mantiene por un tiempo, pero lo nuevo deja de verse.

La próxima semana la gremial dijo que intensificará el diálogo con las autoridades responsables del presupuesto y que evaluará alternativas privadas o asociativas para mitigar un eventual recorte. En el corto plazo la incertidumbre pesa, pero el sector confía en que el impulso logrado se puede sostener si existe una decisión política clara y un reemplazo de financiamiento cuando corresponda.