El seremi de Gobierno de la región de Atacama, Jorge Díaz Jopia, respaldó el Registro Único de Vándalos e Incivilidades con una acusación directa para la oposición parlamentaria: los tachó de clasistas.
"Caen en un clasismo brutal al homologar la comisión de incivilidades con vulnerabilidad social", señaló Díaz Jopia a Atacama Noticias. La crítica apunta a parlamentarios opositores que asocian los daños a bienes públicos con la pobreza o la marginación social. Para el seremi, esa lógica es errada: quienes luchan por salir adelante, dijo, no son quienes destruyen lo que es de todos.
La autoridad regional advirtió sobre las consecuencias de no actuar. Minimizar conductas como los destrozos en la vía pública, sostuvo, lleva a que estas "se terminen normalizando". El registro no es solo sancionatorio, también es disuasivo. "Todos los chilenos aportan con sus impuestos para mantener lo público, y este registro viene a decirles a quienes degradan o atentan contra la convivencia social que lo piensen dos veces antes de perjudicar a la gran mayoría que quiere vivir en un entorno tranquilo, limpio y seguro".
La medida fue anunciada por el presidente Gabriel Boric en su primera Cuenta Pública. Busca consolidar en una sola base de datos condenas y sanciones por actos que afecten la convivencia, el orden público y los bienes comunes. El gobierno la impulsa como herramienta de seguridad ciudadana; la oposición objeta que podría criminalizar conductas ligadas a la vulnerabilidad social.