Los chungungos, las nutrias marinas nativas del litoral chileno, están muriendo principalmente por causa humana. Un estudio publicado en la revista científica Frontiers in Marine Science identificó las principales amenazas que enfrenta esta especie: ataques de perros callejeros, capturas accidentales durante faenas de pesca y traumas relacionados con la presencia humana.
La investigación analizó casos de mortalidad registrados a lo largo de la costa y determinó que el 32% de las muertes corresponde a ataques de perros. Un 22% ocurre por capturas incidentales en artes de pesca artesanal y un 19% por traumas vinculados a la actividad humana. "Es una interacción entre un depredador introducido por el ser humano y una especie nativa amenazada", señalaron los investigadores, citados por la organización de conservación marina Austerra Society.
La distribución geográfica muestra patrones definidos. El 68% de los ataques de perros se concentra en la región de Valparaíso, donde la urbanización costera es intensa. Las capturas accidentales se acumulan principalmente en la región de Coquimbo, con un 60% de los casos. El estudio también identificó tres zonas donde la mortalidad se repite de forma sistemática: Caldera, Punta de Choros y el sector de Papudo y Maitencillo.
El factor estacional también influye. Sin diferencias estadísticas significativas entre épocas del año, los datos apuntan a un aumento de muertes en enero y febrero, los meses de mayor actividad turística costera. En ese período confluyen más turistas, más perros sueltos y mayor actividad de pesca artesanal. Los chungungos descansan y se desplazan precisamente en las playas, roqueríos y cuevas donde esa presencia humana es más intensa.
Los investigadores recomiendan controlar los perros sueltos en asentamientos costeros, reducir las capturas incidentales durante los períodos de mayor riesgo e implementar protocolos estandarizados para recuperar cadáveres y practicar necropsias. El estudio concluye que integrar la gestión territorial terrestre con la marina será determinante para reducir la mortalidad de esta especie.