El excanciller Ignacio Walker afirmó que Michelle Bachelet y Gabriel Boric son candidaturas de izquierda y que no convocan a quienes se ubican en el centro político. Walker fue ministro de Relaciones Exteriores de Ricardo Lagos y presidió la Democracia Cristiana (DC).
Lo dijo en El Primer Café de Cooperativa. Allí respondió a la apertura que mostró la expresidenta a una nueva candidatura presidencial, con la idea de unir a la oposición al gobierno de José Antonio Kast.
Bachelet abrió esa posibilidad el miércoles, según Emol, en una entrevista con TVU, el canal de la Universidad de Concepción. Le preguntaron si no hay segunda sin tercera y respondió: "yo creo que sí". La frase llegó casi una semana después del acto de desagravio que le organizó la oposición en La Pintana, tras retirar su candidatura en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Walker considera natural que el Partido Socialista y la izquierda exploren opciones, aunque faltan tres años para la elección. Sin embargo, preguntó quién convocará a la centroizquierda. "Es un casillero huérfano de representación política", sostuvo. A su juicio, el país vive una polarización entre una "izquierda dura" y una "derecha dura".
Las cifras muestran ventaja para ambos exmandatarios. La encuesta Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo (UDD) ubicó esta semana a Boric con 19% y a Bachelet con 15% de las preferencias presidenciales.
El Partido Comunista (PC) puso otro acento. Su presidente, Lautaro Carmona, dijo el lunes que primero debe definirse un proyecto programático y después los liderazgos. Según Carmona, ese programa debe recoger las expectativas que la izquierda no supo leer en la elección pasada.
Los académicos consultados por Emol están divididos. Gonzalo Müller, de la UDD, ve en Carmona cierto desconocimiento del liderazgo de Jeannette Jara, la última candidata presidencial del sector. Mauricio Morales, de la Universidad de Talca, cree que Carmona se equivoca, porque hoy los votantes miran primero a los líderes y después las propuestas.
Desde la derecha también hubo críticas. Cristián Monckeberg, expresidente de Renovación Nacional, dijo que Bachelet "se sobregiró" y que desordena a la oposición. Además, pidió al presidente Kast no opinar sobre el tema. Bettina Horst, directora ejecutiva del centro de estudios Libertad y Desarrollo, advirtió que el anuncio genera más fricciones en un bloque ya tensionado.
Nicolás Eyzaguirre, ministro en los dos gobiernos de Bachelet, leyó la frase de otra forma. Según él, la expresidenta quiso decir que sí hay segunda sin tercera, y que hay una sobreinterpretación. "Queda mucho todavía", dijo. La próxima elección presidencial será en 2029.

