La misión tripulada Artemis II, cuya ventana de salida estaba prevista para el 6 de marzo, no despegará en la fecha anunciada, informó la NASA el sábado después de detectar una falla durante una prueba general con combustible en el cohete. El hallazgo obligará a la agencia a revisar procedimientos y calendario antes de confirmar una nueva fecha de lanzamiento.

Según la NASA, el equipo técnico encontró una anomalía en el sistema de propulsión mientras se cargaban los tanques con propelentes criogénicos en la prueba llamada ensayo general con combustible. La agencia no ha detallado públicamente la naturaleza exacta de la falla ni si se requerirá trasladar la nave Orion a otra infraestructura para realizar reparaciones, y señaló que "continuará proporcionando actualizaciones a medida que avance la evaluación técnica".

El vehículo afectado es el SLS, sigla en inglés de Space Launch System, el cohete pesado de la NASA diseñado para poner en órbita las naves del programa Artemis. Esta segunda prueba integral de la semana siguió a inconvenientes detectados en un primer ensayo en frío, y buscaba replicar la secuencia completa de llenado, conteo regresivo y procedimientos de cancelación de lanzamiento.

La prueba de este viernes incluyó la carga y posterior vaciado de propelentes criogénicos, además de ensayar la capacidad de reiniciar el reloj del conteo regresivo. El resultado de esa maniobra es el que motivó el aplazamiento, y por ahora la agencia no ha fijado un nuevo calendario, sólo ha dicho que la anomalía afecta la ventana de lanzamiento prevista para marzo.

La tripulación de Artemis II está compuesta por el comandante Reid Wiseman, astronauta estadounidense de la NASA; las especialistas de la NASA Christina Koch y Victor Glover, ambos estadounidenses; y el astronauta Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, CSA por su sigla en inglés, de nacionalidad canadiense. La misión, de unos diez días de duración en torno a la Luna, marcará por primera vez el envío a la órbita lunar de una mujer, de un astronauta afroamericano y de un canadiense, un hito con carga simbólica sobre representación en la exploración espacial.

El programa Artemis, impulsado por la NASA para devolver humanos a la Luna y avanzar hacia misiones más ambiciosas como Marte, combina ambición científica y demanda tecnológica. Para la comunidad científica y educativa chilena la misión resulta relevante por su impulso a tecnologías de propulsión, telecomunicaciones y análisis de datos, aunque no existen anuncios públicos de una colaboración directa entre Artemis II y instituciones chilenas para esta fase de la misión.

El retraso subraya la complejidad técnica de enviar humanos más allá de la órbita baja terrestre y la cautela con que se abordan las pruebas de seguridad. La NASA continuará con la evaluación técnica y no ha divulgado una nueva fecha; los próximos pasos dependerán de los hallazgos de esa revisión y de las ventanas de lanzamiento disponibles en los meses siguientes, lo que podría mover el despegue varias semanas o meses, según cómo avance la resolución de la anomalía.