La senadora independiente Alejandra Sepúlveda, miembro de la Comisión de Trabajo del Senado, afirmó que durante la tramitación en esa comisión se alcanzó un acuerdo unánime sobre las vías de financiamiento y la cobertura del proyecto de Sala Cuna, y dijo que ahora hay sectores que estarían impidiendo su avance en el Congreso.
Sepúlveda explicó que en la discusión quedaron definidas las fuentes de financiamiento, y que la propuesta aprobada en comisión consideraba un financiamiento compartido entre empleadores y el Fondo del Seguro de Cesantía, el instrumento público que administra los recursos vinculados al seguro por desempleo en Chile. Según la senadora, esas definiciones fueron respaldadas por todos los legisladores presentes en la sesión.
La parlamentaria afirmó además "Alguien no está diciendo la verdad" para referirse a quienes sostienen que no existió consenso. En sus declaraciones, Sepúlveda sostuvo que la falta de avance responde a una falta de voluntad política de parte de la derecha, y lanzó un llamado explícito a los senadores de ese sector a votar el proyecto lo antes posible.
Desde el otro lado del arco político, distintas voces han cuestionado que hubiera un acuerdo pleno, y han puesto en duda la definición de financiamiento o la cobertura exacta. Esas críticas no fueron detalladas por Sepúlveda en su intervención, y en el material disponible públicamente no se identifican las firmas o declaraciones específicas que sustenten la versión contraria.
La iniciativa, según la senadora, está pensada para fortalecer el cuidado infantil temprano, y por eso beneficia a las mujeres en su incorporación y permanencia en el mercado laboral, al mismo tiempo que busca ventajas en estimulación temprana para niños y niñas. El debate coloca en el centro la relación entre política social, carga fiscal y responsabilidad empresarial, y abre un choque político sobre quién debe asumir los costos.
En perspectiva, la disputa ejemplifica tensiones más amplias en la agenda social chilena: cómo financiar políticas de cuidado sin desincentivar la contratación, y cómo conciliar acuerdos técnicos alcanzados en comisión con las lógicas de bancada en el pleno del Senado. Los próximos pasos formales son la presentación del texto aprobado en comisión ante la sala y la votación en el Congreso; Sepúlveda pidió acelerar ese calendario para resolver la discrepancia pública.
Si el proyecto avanza, podría tener impacto directo en la conciliación laboral y la equidad de género en Chile. Si queda bloqueado, la discusión sobre financiamiento y cobertura de cuidados infantiles podría prolongarse, manteniendo la incertidumbre para empleadores, trabajadoras y familias que esperarían medidas de política pública en este ámbito.
