A nueve días del cambio de mando, el exministro de Hacienda Ignacio Briones presentó en un conversatorio sobre desarrollo productivo la idea de crear un fondo de ahorro que se financie con recortes de gasto como mecanismo para recuperar el orden fiscal.

En la instancia pública, y luego en una entrevista con Diario Financiero, Briones defendió la necesidad de mirar las políticas en mediano y largo plazo y celebró además lo que describió como un cambio de postura del Gobierno de Gabriel Boric en materia minera y de regulación del litio, que, en sus palabras, "era imposible de prever hace cinco años".

Sobre la urgencia fiscal, Briones respaldó la poda de US$6.000 millones que prepara la administración entrante y que deberá implementar el nuevo ministro Jorge Quiroz. Señaló que el incumplimiento de la meta de balance estructural en 2025, tercer año consecutivo de desviación, ha debilitado la credibilidad de la institucionalidad fiscal y ha generado compromisos de gasto que no se sustentan en ingresos reales.

El exministro, fundador del partido Evópoli, identificó lo que llamó "bolsones de malos gastos": las licencias médicas ahora reguladas, la evasión en el transporte público y la asignación de algunos programas sociales. Para él, esos ámbitos concentran abusos y representan partidas susceptibles de reajuste sin afectar los objetivos de protección social.

La propuesta concreta que puso sobre la mesa es que los ahorros derivados de esos recortes se destinen a un fondo de ahorro estatal, pensado como una reserva para estabilizar las cuentas en el mediano plazo y recuperar la credibilidad fiscal. Briones no entregó en público el diseño técnico del fondo, ni precisó su gobernanza, horizonte temporal o los criterios de elegibilidad del gasto sujeto a recorte.

El planteamiento llega en un contexto político complejo: la nueva administración del presidente electo José Antonio Kast ha anunciado medidas de ajuste y el ministro designado Jorge Quiroz deberá negociar con los ministerios, con la Dirección de Presupuestos y con el Congreso los detalles del recorte. Organizaciones sociales y algunos partidos ya han advertido sobre el riesgo de que ajustes profundos afecten la protección de grupos vulnerables.

Por ahora, la propuesta de Briones queda como un aporte al debate público sobre orden fiscal: plantea un instrumento para consolidar ahorros, pero demanda acuerdos técnicos y políticos para definir su alcance y garantizar que no se traduzca en recortes que erosionen programas prioritarios. El próximo paso será conocer el plan detallado del Ministerio de Hacienda entrante y las indicaciones normativas que permitan materializar, o descartar, la idea del fondo.