El Banco Central publicó hoy el informe mensual con los datos de actividad de enero y advirtió un enfriamiento de la economía que complica las expectativas para el comienzo del año. El dato abre dudas sobre si el crecimiento de 2026 podrá acercarse al 3% que algunos esperaban.

Según el reporte, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró una contracción interanual. En términos sin ajuste estacional, la cifra fue de -0,1%, lo que constituye la primera caída desde junio de 2024 y el peor arranque de año desde 2021. La serie desestacionalizada, es decir ajustada por efectos recurrentes como feriados y días hábiles, mostró un incremento de 0,2% respecto del mes anterior y un crecimiento de 0,5% en doce meses. El informe también recuerda que enero de 2026 tuvo un día hábil menos que enero de 2025, lo que dificulta las comparaciones directas.

En el detalle sectorial, la contracción anual se explicó principalmente por la caída de 1,5% en la producción de bienes. Dentro de la industria hubo menor elaboración de productos químicos y alimentos, mientras que el resto de bienes retrocedió por menor actividad agropecuario-silvícola. La minería también disminuyó, en línea con una menor extracción de cobre. En contraste, la actividad comercial subió 0,4% interanual, impulsada por mayores ventas en almacenes de comestibles, tiendas de vestuario y plataformas de venta online; el comercio automotor creció por mayores ventas de vehículos. El comercio mayorista, en cambio, cayó por menores ventas de alimentos, especialmente de exportadoras de frutas.

Desde el gobierno, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, llamó a la calma y pidió no sobreinterpretar el resultado: "Un Imacec que no se expande interanualmente, por supuesto que no nos deja contentos, pero no debemos sobreinterpretarlo". Grau destacó la alta base de comparación con enero de 2025, cuando hubo choques positivos en comercio, y recordó el efecto del día hábil menos en 2026.

Analistas consultados ya ajustaron a la baja sus proyecciones para el primer trimestre y consideran poco probable que la actividad alcance tasas cercanas al 3% durante 2026. En la práctica, esto significa que el PIB del primer trimestre podría quedar por debajo del 2%, una lectura que reduce espacio para optimismo sobre creación de empleos y recuperación de salarios en el corto plazo.

El resultado añade presión sobre las próximas decisiones fiscales y presupuestarias. El futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien asumirá el 11 de marzo y deberá enfrentar un déficit público, tendrá que revisar estimaciones y prioridades fiscales. A mediano plazo, si la actividad se mantiene débil, podría complicarse la consolidación fiscal y la confianza de la inversión privada.

Los próximos hitos a seguir son las cifras de empleo y el Imacec de febrero, además de la primera estimación oficial del PIB para el primer trimestre, que serán claves para ver si este enfriamiento es transitorio o el inicio de una tendencia más prolongada.