Unos 158 millones de brasileños están citados a votar este domingo 4 de octubre en la primera vuelta de las elecciones generales. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de casi 81 años, busca un cuarto mandato frente al senador de derecha Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.
Según CNN Chile, una victoria convertiría a Lula en el primer presidente de Brasil elegido cuatro veces. Una derrota sería la primera vez que pierde una reelección. Jair Bolsonaro cumple una condena de prisión por conspirar para revertir el resultado de 2022, cuando perdió ante Lula.
Los últimos sondeos le dan a Lula una ventaja de cinco puntos en primera vuelta, según BioBioChile. Para un eventual balotaje, las encuestas muestran un empate técnico. Además de la Presidencia, se eligen 27 gobernadores, toda la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.
La campaña estuvo marcada por la polarización. El último debate de la cadena Globo se suspendió porque no asistieron los dos principales candidatos. Flávio Bolsonaro, de 45 años, prometió "terminar con el viejo sistema", mientras Lula destacó el acceso a la vivienda y el sistema de pagos instantáneos PIX.
Lula nació en 1945 en una familia pobre de Pernambuco, en el noreste del país. Fue lustrabotas y metalúrgico en el cinturón industrial de São Paulo, donde lideró huelgas en los últimos años de la dictadura militar. En 1980 ayudó a fundar el Partido de los Trabajadores (PT), perdió tres elecciones presidenciales y ganó en 2002. Entre 2018 y 2019 pasó 580 días en prisión antes de quedar libre.
A dos días de la votación, el presidente del PT, Edinho Silva, denunció indicios de injerencia de Estados Unidos. Según Cooperativa, el reclamo apunta a la decisión de la embajada estadounidense en Brasilia de suspender sus servicios consulares "por motivos de seguridad". Silva calificó la medida de "inédita" y dijo que, si se confirma una interferencia, el caso será remitido a organismos internacionales.
Lula ya había advertido sobre presiones de Washington, como los aranceles a gran parte de las exportaciones brasileñas y la negativa de visado a la embajadora de Brasil en Estados Unidos. El gobierno de Donald Trump también declaró terroristas a las bandas Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV). Flávio Bolsonaro aplaudió esa medida.
Fuentes oficiales brasileñas temen que esa declaración sirva de pretexto para una intervención militar estadounidense puntual. Australia, en tanto, cerró su embajada en el país.
La elección define hacia dónde se inclina la mayor economía sudamericana. Lula defiende el multilateralismo y una relación comercial abierta, incluso con China, el principal socio comercial de Brasil. Flávio Bolsonaro, en cambio, quiere sumar al país al Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad de Trump contra el crimen organizado.
El resultado también importa para Chile. Según BioBioChile, Lula es uno de los pocos mandatarios de izquierda que quedan en Sudamérica, y Argentina, Bolivia, Perú, Chile, Ecuador y Colombia tienen gobiernos cercanos a Trump. Un Brasil alineado con Washington consolidaría ese bloque. Un cuarto mandato de Lula mantendría un contrapeso regional.
Leonardo Paz, de la Fundação Getulio Vargas, dijo a DW que Lula mantiene "una relación bastante normal" con Trump, pero que Flávio Bolsonaro estaría más dispuesto a ceder ante Washington. Si nadie supera la mitad de los votos este domingo, Brasil irá a una segunda vuelta.