Tomás, Felipe y Yeferson Antihuen Santi quedarán recluidos de por vida. La Corte Suprema resolvió este martes que la condena a presidio perpetuo calificado dictada contra los tres hermanos por el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete es plenamente válida, al rechazar de forma unánime el recurso de nulidad presentado por sus defensas.
El crimen que desencadenó este proceso ocurrió el 27 de abril de 2024 en la comuna de Cañete, provincia de Arauco. Ese día, tres funcionarios de Carabineros fueron asesinados en circunstancias que el tribunal calificó como homicidio calificado en el ejercicio de sus funciones. Los imputados también fueron condenados por robo con violencia en el mismo episodio.
La decisión fue adoptada por la Segunda Sala del máximo tribunal, integrada por los ministros Manuel Valderrama y Leopoldo Llanos, la ministra María Cristina Gajardo, y los abogados integrantes Pía Tavolari y Juan Carlos Ferrada. Según informó La Tercera, el voto fue unánime.
La Fiscalía de La Araucanía fue la encargada de sostener la acusación. Junto a los hermanos Antihuen Santi, el tribunal de primera instancia también había condenado a Nicolás Rivas como coautor del ataque. El caso sacudió a la macrozona sur y reavivó el debate sobre la violencia en comunas de la provincia de Arauco, donde los ataques a uniformados han sido un problema persistente en los últimos años.
Con el rechazo al recurso de nulidad, la sentencia queda ejecutoriada. La condena a presidio perpetuo calificado es la pena más alta del ordenamiento penal chileno: los imputados deberán cumplir al menos 40 años de reclusión efectiva antes de poder acceder a cualquier beneficio de libertad.