En la antesala de su presentación inaugural en el Festival de Viña 2026, la cantante cubano-estadounidense Gloria Estefan se refirió con dureza a la situación de los migrantes en Estados Unidos y cuestionó las prácticas de las autoridades migratorias. Su show abrirá el certamen el domingo 22 de febrero, a cuatro décadas de su debut en la ciudad junto a Miami Sound Machine.

Consultada por el clima tenso que vive la comunidad latina en Estados Unidos y por el accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Estados Unidos, Estefan señaló que "Obviamente todos los países quieren tener una frontera controlada y estable, pero los migrantes en Estados Unidos han aportado muchísimo, por décadas". A renglón seguido distinguió entre la persecución de criminales y las redadas contra familias: "una cosa es tratar de agarrar criminales... y otra cosa es hacer redadas de familias, niños, personas que han contribuido muchísimo al país".

La artista, ganadora de cinco premios Grammy, añadió una lectura personal y emocional: "Duele mucho ver lo que estoy viendo. No me gusta la violencia (...) Hemos visto a más de dos personas ser asesinadas frente de nuestros ojos". Como mujer, latina y madre, dijo que le parte el alma que los niños interioricen imágenes de violencia a través de las redes y el noticiero.

Estefan defendió además el aporte cultural de la migración: destacó la impronta latina en la música, el arte y las ideas que enriquecen a Estados Unidos, y acusó el argumento de que los migrantes "usan recursos" como simplista frente a las contribuciones creativas y laborales.

La intervención de Estefan llega en un momento en que la migración es un tema de debate en buena parte de Latinoamérica, incluido Chile, donde la llegada de personas de distintos países ha reavivado discusiones sobre políticas, integración y derechos. La presencia de una figura latina de proyección internacional como Estefan en la apertura de Viña añade al festival una dimensión política y simbólica que trasciende lo musical.

Su concierto del domingo promete ser, además de un acto artístico, una instancia donde el público chileno podrá ver a una artista que ha llevado la voz latina al escenario global y que, en esta ocasión, la usa para hablar también de política y memoria compartida.