Con la mesa interministerial por el empleo lista para su segundo encuentro esta semana, Daniel Mas, biministro de Economía y Minería y presidente de la instancia, amplió la mirada hacia el sector privado. El gobierno instaló la tabla la semana pasada con la meta de generar 50.000 empleos públicos en cuatro meses, y el foco apunta a las regiones de Valparaíso y el Biobío, junto a las mujeres, grupo donde Mas reconoció una "emergencia de un grado mayor".

Para el corto plazo, el gobierno activó tres organismos: Sercotec (Servicio de Cooperación Técnica), Corfo (Corporación de Fomento de la Producción) y la Subdere (Subsecretaría de Desarrollo Regional), que operará con el PMU, Programa de Mejoramiento Urbano. El plan se coordina con alcaldes de todo el país para garantizar una distribución local y regional de los recursos.

Sin embargo, Mas fue claro: los 50.000 puestos comprometidos son solo el componente público. La apuesta de mediano plazo está en el sector privado. La construcción lidera la proyección: el inicio de 25.000 nuevas viviendas debería generar alrededor de 70.000 empleos este año. Si el gobierno destraba permisos pendientes, esa cifra podría superar los 100.000. A eso se suma Obras Públicas, que ya aporta 35.000 puestos mensuales, y el turismo.

La segunda reunión de la mesa está fijada para esta semana. El gobierno tiene cuatro meses para cumplir la meta de 50.000 puestos públicos, mientras espera que la construcción y otras industrias eleven el total por encima de los 100.000.