El proyecto para la promoción de la gobernabilidad, conocido como reforma al sistema político, fue aprobado y despachado a Sala en el Congreso Nacional de Chile; entre sus cambios está el reconocimiento legal de los comités parlamentarios y la posibilidad de que partidos en proceso de disolución se fusionen con otros, según explicó el diputado Jamie Mulet, de la Federación Regionalista Verde Social.
Mulet valoró especialmente la posibilidad de fusión de partidos, una alternativa impulsada por el Ejecutivo para evitar la eliminación o la necesidad de reinscripción de agrupaciones políticas que están en proceso de disolución. "Lo más relevante es lo que propuso el propio Ejecutivo, que es permitir que los partidos se fusionen y, de esa manera, no eliminarlos o no mandarlos a inscribirse de nuevo", dijo el parlamentario.
El diputado señaló que la intención del Gobierno es reducir la cantidad de partidos para disminuir la fragmentación. Añadió que una indicación presentada por la diputada Joanna Pérez, diputada chilena, y los diputados Rubén Oyarzo, diputado chileno, y Cosme Mellado, diputado chileno, busca además permitir a regionalistas y a Evópoli participar en procesos de fusión con otras colectividades.
Otro eje central de la reforma es la creación y reconocimiento legal de los comités parlamentarios. Mulet explicó que la figura formaliza los acuerdos internos y da mayor consistencia a la negociación entre el Ejecutivo y el Congreso Nacional, porque facilita que el Gobierno converse con los jefes de comités en lugar de negociar con cada diputado o senador individualmente. "Al crear la figura de los comités en la legislación y establecer que aquellos acuerdos tengan valor, usted le da más consistencia", afirmó.
La normativa también introduce, por primera vez, sanciones para parlamentarios que abandonen el comité o el partido por el cual fueron elegidos. Mulet precisó que quienes se vayan perderán las asignaciones de recursos que permiten a los comités contratar asesores, una medida que busca reducir el transfuguismo y la indisciplina legislativa.
Para Chile, estos cambios podrían traducirse en mayor disciplina de bancada y en acuerdos legislativos más estables, lo que facilitaría la gobernabilidad del Ejecutivo. Al mismo tiempo, la fusión de partidos plantea efectos en la representación regional y en la estructura de las coaliciones, porque puede beneficiar a agrupaciones con organización territorial frente a partidos que sobreviven con pactos electorales. El proyecto ahora seguirá su tramitación en Sala, donde será materia de debate y votación, y será clave observar cómo se articulan las normas con la práctica política en las próximas semanas.