El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) publicó un análisis comparativo sobre las reglas fiscales que aplican 68 países, y concluye que no existe un modelo único: las naciones combinan distintas reglas según sus prioridades institucionales y fiscales. El estudio explora tipos de regla, combinaciones y la frecuencia con que aparecen en la práctica, y sitúa el caso chileno dentro de esa diversidad (Consejo Fiscal Autónomo, CFA).
En términos agregados, el informe identifica que casi la mitad de la muestra adopta lo que el CFA llama reglas duales, mientras que otros países se guían por una sola regla o por combinaciones de tres y hasta cuatro normas. Entre los detalles relevantes, el análisis muestra que, entre los países que sólo usan una regla, la regla de balance estructural o balance cíclicamente ajustado es la más frecuente, y que las combinaciones más comunes en regímenes duales mezclan límites de deuda con reglas de balance o de gasto (Consejo Fiscal Autónomo, CFA).
La regla de balance estructural o balance cíclicamente ajustado busca medir el resultado fiscal descontando el efecto del ciclo económico, es decir, estima qué balance tendría el gobierno si la economía estuviera en su tendencia normal. Esa regla pretende evitar decisiones fiscales pro-cíclicas, cuando los ingresos suben en un auge y el gasto se expande, y luego recortarse en la caída. Un límite de deuda, por su parte, fija un techo al endeudamiento como porcentaje del producto interno bruto, o PIB, para contener riesgos de sostenibilidad fiscal.
Chile aplica desde 2001 una regla basada en el balance cíclicamente ajustado, conocida como regla de balance estructural del Gobierno Central. En 2006 se introdujeron mejoras técnicas y, en abril de 2022, el entonces ministro de Hacienda, Mario Marcel, anunció la incorporación de un límite de deuda pública como porcentaje del PIB, lo que convirtió la institucionalidad fiscal chilena en un esquema dual, con balance estructural y límite de deuda (Ministerio de Hacienda de Chile; Consejo Fiscal Autónomo).
El informe del CFA detalla además la distribución cuantitativa: dentro de la muestra, una parte significativa usa una sola regla, y de esos países el 52% opta por la regla de balance estructural; entre los regímenes duales, la combinación más frecuente empareja balance efectivo con límite de deuda. En los pocos países que aplican tres reglas, la combinación que predomina incluye balance estructural, límite de deuda y límite de gasto.
Estas diferencias importan porque la arquitectura de la regla fiscal condiciona la respuesta ante choques, la credibilidad de la política y la transparencia para los ciudadanos. Un marco dual puede dar mayor disciplina fiscal, al incorporar tanto un objetivo de balance como un tope a la deuda, pero también puede aumentar la complejidad y las decisiones discrecionales en su interpretación y ajuste técnico. El informe del CFA subraya que la evidencia es descriptiva y muestra heterogeneidad, más que establecer una receta única aplicable a todos los países (Consejo Fiscal Autónomo, CFA).
Para Chile, la conclusión práctica es que su esquema dual lo posiciona en una tendencia internacional que combina reglas orientadas al balance y al control del endeudamiento, pero el debate técnico continúa sobre la calibración de parámetros, la transparencia en el cómputo del balance cíclicamente ajustado y los mecanismos para ajustar el límite de deuda en eventos excepcionales. El CFA advierte además limitaciones de la muestra y de la comparabilidad entre países por diferencias institucionales y de datos, por lo que sus hallazgos deben interpretarse como un diagnóstico descriptivo que ayuda a diseñar reformas, no como un mandato único.
