Un proyecto de ley en tramitación en el Congreso chileno propone reintroducir el arrastre industrial en zonas específicas del litoral, revirtiendo lo que establece la Ley de la Jibia. La reacción llegó rápido y desde lejos: veintisiete de las compañías compradoras de calamar más importantes del mundo firmaron una declaración de alerta a través de la Mesa Sectorial de Compradores.

El Boletín N° 18.173-21, como se identifica el proyecto en tramitación, tiene a los mercados internacionales atentos. Entre los firmantes figuran empresas como Wofco, Santa Monica Seafood, Quirch Foods, Grupo Profand, Panapesca USA y Congalsa, con presencia en Europa, América del Norte, Asia y Oceanía. Su argumento central: cualquier aumento del esfuerzo pesquero sin una evaluación científica robusta "genera incertidumbre para toda la cadena de suministro y pone en riesgo su capacidad de mantener mercados estables y sustentables a largo plazo".

La Ley de la Jibia prohibió el arrastre y el cerco, estableciendo que el calamar solo puede extraerse con línea de mano y potera, métodos que capturan únicamente ejemplares de mayor tamaño sin dañar la piel. Eso se traduce en calidad superior y mejor precio por tonelada. En 2025, cerca de 80 empresas, en su mayoría pymes (pequeñas y medianas empresas), exportaron más de 70.000 toneladas de jibia procesada a mercados como España, Japón y Corea del Sur, generando 260 millones de dólares en ingresos y empleo directo para más de 8.000 pescadores artesanales.

Andrew Muñoz Valdivia, representante titular del Comité de Manejo de la Jibia de la Región del Maule, describe lo que cambió con la ley: "Desde que se implementó la Ley de la Jibia hay mayor presencia del recurso y permanece más tiempo en la zona. Cuando coexistíamos con la industria, el recurso no duraba nada: los barcos con sonar la espantaban y la hacían moverse más rápido, lo que nos generaba más gastos e incertidumbre. Reintroducir el arrastre sería volver atrás y hacer todo más difícil."

La Alianza Chilena por la Sustentabilidad del Calamar Gigante de Origen Artesanal, organización impulsada por la ONG (organización no gubernamental) Pesca Sustentable que agrupa a actores de toda la cadena de valor del sector, también se opone al proyecto. El Boletín N° 18.173-21 sigue su tramitación en el Congreso, sin fecha definida para su votación.