En Un juez en los infiernos, el historiador Manuel Vicuña se aparta de la biografía tradicional para explorar las pulsiones y tensiones de Benjamín Vicuña Mackenna, exintendente de Santiago y destacado tribuno del siglo XIX.

Lejos de una crónica cronológica, el libro propone una lectura donde la historia es un instrumento de intervención: la historia como un tribunal moral, juzgando a los héroes y condenando a los villanos para armar un panteón republicano que aún dialoga con Chile.

La obra subraya la fascinación por los archivos inéditos y la capacidad de convertir informes en relatos que sostienen una visión de modernización para la capital, mientras se diseña un patriotismo republicano que dejó una huella en el imaginario nacional.

Entre los episodios que atraviesan el volumen figuran su papel como revolucionario de 1851, su exilio y su trayectoria como polemista implacable, que buscó rescatar figuras y episodios para sostener una memoria que no renuncia a la controversia, incluso al enfrentar la figura de la Quintrala como símbolo del mal.

Con este enfoque, Vicuña invita a pensar la identidad chilena como una constelación de momentos en los que la memoria se convierte en una herramienta de intervención política, una lectura que dialoga con tradiciones historiográficas latinoamericanas y con la propia historia de Santiago.

Para lectores interesados en la cultura y la historia, la obra propone una mirada que conecta la crítica intelectual con debates contemporáneos sobre archivos, monumentos y memoria cívica en Chile.