Cerca de veinte mil personas se reunieron este viernes en el Estadio Nacional de Santiago para conmemorar el 53 aniversario del Golpe de Estado que derrocó, el 11 de septiembre de 1973, al expresidente socialista Salvador Allende. Según reportó BioBioChile, el recinto fue el mayor centro de detención y tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), razón por la cual miles eligieron este sitio como epicentro de la memoria histórica.
Entre septiembre y noviembre de 1973, el Estadio se convirtió en campo de concentración para prisioneros políticos de la Unidad Popular, la coalición que llevó a Allende a la presidencia mediante votación democrática. Se estima que alrededor de veinte mil personas estuvieron presas en el recinto, hacinadas en escotillas, baños y galerías. Decenas fueron ejecutadas allí por militares. El régimen dejó un saldo de al menos tres mil doscientos opositores asesinados, mil cuatrocientos sesenta y nueve de ellos víctimas de desaparición forzada.
Durante la tarde y noche del viernes, los asistentes realizaron una velatón. En los alrededores del Estadio encendieron velas, cantaron canciones de Víctor Jara (músico popular asesinado por la dictadura) y dejaron flores e imágenes con rostros de detenidos desaparecidos. "El pueblo elige estos espacios de memoria para conmemorar los 11 de septiembre y hacer una reflexión profunda de la memoria histórica", explicó Marcelo Acevedo, presidente de la Coordinadora Nacional de Sitios de Memoria, a la agencia EFE.
En horas de la mañana, el expresidente Gabriel Boric encabezó un homenaje en el Cementerio General ante el mausoleo de Allende, acompañado por la familia del expresidente. Por primera vez desde 1990, el Gobierno no realizó ceremonias oficiales en este aniversario, durante la administración del presidente José Antonio Kast.