El expresidente Gabriel Boric llegó al Cementerio General de Recoleta para participar en una romería en memoria de Salvador Allende, en el 53 aniversario del golpe de 1973. Según T13, Boric fue directo en su mensaje: "La historia está escrita en el alma del pueblo de Chile, no la pueden borrar. Es algo que todos los días nos recuerdan por qué estamos acá".
El 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas encabezadas por Augusto Pinochet derrocaron el gobierno constitucional. Bombardearon La Moneda e instalaron una Junta Militar que gobernaría 17 años. Según cifras oficiales, esa dictadura dejó 40.175 víctimas, entre ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y personas sometidas a prisión política y tortura.
Mientras Boric participaba del acto en Recoleta acompañado por figuras políticas como Paulina Vodanovic, Carolina Tohá y Gonzalo Winter, el presidente José Antonio Kast decidió no realizar una ceremonia oficial en La Moneda. Kast trabajaría ese viernes desplegado en regiones, en la Región de Los Ríos, según informó la Radio Cooperativa.
Boric enfatizó el rol de las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos en mantener viva la memoria: "Sin sus familiares no estaríamos acá, y su lucha sigue vigente también en las nuevas generaciones". Cuestionó además los intentos por relativizar el periodo: "En tiempos en donde la memoria se intenta silenciar, hay quienes creen que lo mejor es dar vuelta la página. Hay un pueblo que siempre va a decir a eso que no".
La postura de Kast sobre 1973 es conocida. Es el primer presidente desde el retorno a la democracia en 1990 que respalda públicamente a Pinochet e incluso participó de la franja del Sí durante el plebiscito de 1988. Cuando se le consultó a Boric sobre la importancia de que los jefes de Estado recuerden esta fecha, evitó entrar en polémicas, aunque su presencia en el acto dejó el mensaje claro.
