Una granja con 25 alpacas en Valdivia es el punto de partida de una apuesta científica que llegó hasta Alemania. Alejandro Rojas, biotecnólogo formado en la Universidad de Chile, cerró el primer tramo de una ronda semilla por 1,3 millones de euros (aproximadamente US$1,5 millones) para su startup Berking Theranostics, dedicada al desarrollo de anticuerpos de camélidos cargados con radioisótopos para tratar el cáncer.
Los anticuerpos de camélidos no son una novedad científica. Fueron descubiertos por investigadores belgas en 1989 y su potencial quedó probado cuando la empresa que los desarrolló comercialmente fue vendida por 3.900 millones de euros en 2018. Lo que hace Rojas es combinar esos anticuerpos, diminutos en comparación con los convencionales, con isótopos radiactivos. El resultado es una molécula que puede localizar un tumor en el cuerpo y destruirlo, una técnica conocida como teranóstica: fusión de terapia y diagnóstico.
La historia comenzó en Escocia, donde Rojas hacía un postdoctorado tras completar su doctorado en Alemania. Fue entonces cuando decidió volver, aceptó un cargo docente en la Universidad Austral de Valdivia y, siguiendo el consejo de un colega nepalés, se propuso crear anticuerpos de alpaca en Chile.
"¿Por qué no vas y haces los anticuerpos de alpaca allá?", le preguntó su amigo. Rojas lo hizo.
En 2016, con financiamiento del FIC (Fondo de Innovación para la Competitividad) de la Región de Los Ríos por 67 millones de pesos, cercó tres hectáreas del campus universitario, compró siete alpacas y puso en marcha el laboratorio. Con el tiempo acumuló cerca de 5 millones de euros en fondos nacionales e internacionales y desarrolló alrededor de 15 antivirales: contra el hantavirus, el ébola, el dengue y la encefalitis japonesa, entre otros.
La empresa tomó su forma actual cuando Anne Berking, investigadora a quien Rojas conoció durante el pregrado y siguió a Alemania, fundó Berking Biotechnology, que luego se convirtió en el primer spin-off de la Universidad Austral. Más tarde nació Berking Theranostics, enfocada en oncología y radicada en Alemania.
Los fondos recién levantados se destinarán a ensayos preclínicos, la etapa en que una terapia se prueba en modelos de laboratorio antes de avanzar hacia ensayos en personas. La ronda aún no está cerrada: la empresa busca ampliar el financiamiento para consolidar el desarrollo clínico en los próximos años.
