Una operación conjunta entre la Policía Metropolitana de Pereira y la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) puso fin a meses de búsqueda internacional y terminó con la detención en Pereira de dos ciudadanos colombianos vinculados al homicidio de Cristian Moya, un hombre de 42 años. Las autoridades chilenas habían formalizado cargos en ausencia, lo que activó los mecanismos de cooperación internacional.
Según los partes oficiales, la investigación en Chile comenzó como una denuncia por presunto secuestro y, tras diligencias y peritajes, el Ministerio Público de Chile y la BIPE Antisecuestros, una unidad policial especializada, determinaron la existencia del crimen. El Ministerio Público señaló que el homicidio ocurrió en julio de 2024 en la comuna de Quilicura, Región Metropolitana de Santiago, tras una discusión que derivó en un ataque con arma blanca; el cuerpo fue trasladado hasta un vertedero clandestino en la calle Totoral.
Las autoridades chilenas formalizaron cargos en ausencia contra los dos imputados y obtuvieron la emisión de una notificación roja de Interpol, trámite que permite a cualquier país miembro detener a las personas buscadas. Las fuentes policiales indican que los sospechosos, descritos por la investigación como una mujer y su sobrino, abandonaron Chile por un paso no habilitado, lo que derivó en la activación de canales internacionales de búsqueda.
En Colombia, la Oficina Central Nacional de la Organización Internacional de Policía Criminal apoyó la localización y, con la Policía Nacional de Colombia y su Bloque de Búsqueda, se concretó la retención en Pereira. El comisario Enrique Gutiérrez explicó que, tras la captura, "se inició un proceso de extradición activa" con colaboración de los tribunales chilenos. La Fiscalía General de Colombia asumió la custodia de los detenidos mientras avanza el trámite judicial.
La Policía Nacional de Colombia destacó que el país no ofrece amparo a quienes buscan eludir procesos judiciales en el extranjero y que el caso reafirma el compromiso en la lucha contra el crimen transnacional. Desde el Ministerio Público chileno se informó que se coordinarán las solicitudes formales de extradición y las pruebas que sustentan la formalización en ausencia.
El caso vuelve a poner en primer plano la cooperación judicial y policial entre países de la región para perseguir delitos graves. En los próximos días, las autoridades chilenas y colombianas deberán resolver las solicitudes formales y las audiencias de extradición, mientras la Fiscalía continuará reuniendo los antecedentes que sustentan los cargos contra los imputados.