En el capítulo 81 de la teleserie de Mega, Reunión de Superados, la trama judicial dio un giro fuerte cuando Jaime Astaburuaga quedó en prisión preventiva por cargos de emisión de boletas falsas y evasión de impuestos. Angustiada por la detención de su padre, Teresita, interpretada por Elisa Zulueta, decide pedir ayuda a figuras públicas que aparecen mencionadas en la historia.
En la escena, la profesora del Thomas Campbell School, Teresita, llama a varios personajes —entre ellos una figura llamada Evelyn— aludiendo al presidente electo y a ex candidatos al sillón de la Moneda. La conversación telefónica mezcla el tono íntimo con la queja pública: Teresita intenta que la escuchen, y recuerda que su padre fue, en la ficción, quien la apoyó en una elección.
Fuera del set, la política chilena Evelyn Matthei, exalcaldesa de Providencia y economista, tomó la mención con humor y respondió desde su cuenta de Instagram. En un video publicado por la propia Matthei, y citado por distintos medios, ella dice que espera que "les vaya súper, súper bien" y enfatiza que "nadie está sobre la ley, por muchos contactos que tenga". En el clip también recordó que es ilegal intervenir en procesos judiciales y que si alguien debe pagar, tendrá que hacerlo.
La réplica de Matthei es notable porque cruza la frontera habitual entre ficción y política, un cruce muy presente en la tradición televisiva chilena, donde la teleserie no solo entretiene sino que dialoga con las inquietudes públicas. El recurso de mencionar a figuras reales o reconocibles en la ficción convoca a la audiencia a pensar la responsabilidad y la impunidad en los ámbitos económico y judicial.
Actores como Francisco Reyes, que interpreta a Jaime Astaburuaga, y Elisa Zulueta, como Teresita, encarnan ese espejo cultural que es la telenovela: personajes cotidianos que topan con estructuras de poder. La escena y la respuesta pública de una figura política recuerdan que, en la conversación nacional, las ficciones pueden catalizar debates sobre rendición de cuentas y el rol de las élites.
Queda por ver cómo evolucionará la trama en Mega y qué más revuelo podrá provocar la serie en la esfera pública. Mientras tanto, la intervención de Matthei subraya que la línea entre la pantalla y la política real sigue siendo porosa, y que los temas de justicia y responsabilidad fiscal mantienen su capacidad de movilizar tanto la ficción como la opinión pública.
