El Ministerio de Agricultura y el Servicio Nacional de Migraciones redujeron a 15 días el plazo para entregar permisos de trabajo a temporeros extranjeros en la temporada 2026-2027, según Diario Financiero. Para la temporada 2027-2028, Migraciones busca ampliar la estadía de estos trabajadores de seis a diez meses.
El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, explicó al medio que "se agilizaron los tiempos de entrega de los permisos de trabajo". Hasta ahora, ningún otro medio ha confirmado la información.
El apuro se explica por el calendario. Entre noviembre y abril, la cosecha requiere más de 600 mil trabajadores, según la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), y la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), el gremio de los agricultores, calcula que faltan 300 mil personas. Para dimensionarlo, eso equivale a la mitad de la mano de obra que necesita el agro en el peak de la temporada.
Bolivia es el principal país de origen de los temporeros extranjeros. Venezian precisó que, gracias al convenio con ese país, el trámite no tiene costo para los trabajadores bolivianos y solo exige presentar certificados de antecedentes.
Los empresarios piden ir más allá. Además de una estadía más larga, quieren subir el tope de contratación de extranjeros, que hoy llega al 15% de la dotación de cada empleador. La nota no informa si el Gobierno evalúa ese cambio.
El presidente de la SNA, Antonio Walker, contó que se modifica el Decreto 177 para crear una subcategoría de visa para el trabajador agrícola. El objetivo es que el permiso se entregue de forma "más ágil, más eficiente, más expedita", dijo.
Walker reconoce una paradoja: el país registra un desempleo de 9,5%, pero el campo no encuentra trabajadores. Según su explicación, en las 263 comunas rurales vive el 26% de la población, los jóvenes se fueron a las ciudades y quienes se quedaron tienen más edad y no pueden hacer trabajo físico pesado. Como ejemplo, citó la cosecha de cerezas, que ocupa a 250 mil personas.
Venezian coincidió en el diagnóstico y lo atribuyó también a un cambio cultural. A su juicio, los jóvenes no volverán al campo mientras no se muestre la tecnología y la automatización que ya usa la actividad.
En sueldos, el subsecretario afirmó que un temporero puede ganar hasta $200 mil diarios en plena temporada. Según dijo, para un trabajador boliviano eso equivale al sueldo de un médico en su país.
Walker rechazó que se contrate a extranjeros para abaratar costos. Explicó que en el campo se paga a trato, es decir, un monto por kilo cosechado, sin diferencias entre chilenos y extranjeros. "La mano de obra barata es la mano de obra informal", sostuvo, y dijo que el sector busca trabajadores con visa de trabajo.
Sobre el riesgo de informalidad mediante contratistas, Venezian recordó que todos deben estar registrados en la Dirección del Trabajo. Según Odepa, el sector agrícola aporta un 6,4% del Producto Interno Bruto (PIB), y Venezian dijo que la cifra bordea el 12% si se suman las actividades comerciales asociadas. La ampliación a diez meses apunta a la temporada 2027-2028.
