ENAP, la Empresa Nacional del Petróleo, informó la tarde del miércoles que desde mañana jueves las gasolinas de 93 y 97 octanos subirán cerca de $18,8 y $20,9 por litro, respectivamente, en el mercado mayorista chileno. La estatal añadió que el diésel se incrementará $19,3 por litro, mientras que el gas licuado de petróleo, GLP, de uso vehicular subirá $11,8 por litro y el kerosene caerá $27,9 por litro.

ENAP detalló que estos ajustes consideran el precio de importación de los productos y dos mecanismos de estabilización: el MEPCO, el Mecanismo de Estabilización de Precios de Combustibles, y el FEPP, el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo. Ambos son instrumentos que buscan suavizar la volatilidad de los combustibles, es decir, funcionan como un colchón para que los aumentos del precio internacional no se trasladen de golpe al mercado doméstico. Octanos es la forma de medir la calidad o tolerancia a la detonación del combustible, y se usa para diferenciar las gasolinas 93 y 97.

Este ajuste llega en un contexto internacional marcado por la guerra en Medio Oriente, que tiende a presionar al alza los precios del petróleo, la materia prima que influye en los combustibles que consumes en Chile. Es importante recordar que ENAP no regula ni fija los precios de venta al público; su papel es mayorista, vende a las distribuidoras que luego determinan el precio que ves en la bencinera.

¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si llenas un estanque de 50 litros, un alza de $20 por litro aumenta tu gasto en alrededor de $1.000 por carga. Para los conductores frecuentes, los taxis y el transporte de carga, esos pesos se acumulan rápido. Además, estas variaciones empujan al alza los costos de transporte de bienes, lo que puede terminar presionando precios en supermercados y servicios.

ENAP no incluyó en su comunicado la variación de la semana anterior, por lo que no es posible comparar con precisión la dinámica reciente sin el boletín previo. Los mecanismos como MEPCO y FEPP pueden amortiguar movimientos futuros, pero si la tensión internacional persiste, es probable que veamos más ajustes. Para consumidores y empresas, la alternativa inmediata es ajustar presupuestos y considerar medidas de ahorro de combustible, mientras que el banco central y las autoridades económicas seguirán de cerca el efecto en la inflación.