A horas del cambio de mando en Chile, la consultora económica Capital Economics advirtió que el próximo gobierno de José Antonio Kast podría no lograr el objetivo de crecimiento del 4% anual que plantea su equipo, debido a choques externos y limitaciones fiscales. El informe, firmado por Kimberley Sperrfechter, economista de mercados emergentes de Capital Economics, vincula el riesgo principalmente a la escalada del conflicto en Irán, a la situación del sector del cobre y a la necesidad de ajustar las cuentas públicas.
Capital Economics es una firma de investigación macroeconómica con sede en Londres, que publica pronósticos y análisis para inversionistas y gobiernos. Sperrfechter señala que el reciente repunte de los precios de la energía afectaría los términos de intercambio, es decir, la relación entre lo que un país exporta y lo que importa, y que eso reduce el espacio para que el PIB chileno acelere al ritmo propuesto por el equipo de Kast.
En concreto, la consultora parte de un escenario en que los precios del petróleo suben a entre US$ 80 y US$ 90 por barril durante el segundo trimestre, para luego caer a US$ 65 hacia fin de año. Bajo esa hipótesis, calculan que los mayores costos energéticos podrían añadir entre 0,4 y 0,5 puntos porcentuales a la inflación este año. Sperrfechter recuerda que Chile es un gran importador de energía, cercano al 4% del PIB en 2025 según el informe, lo que hace a la economía sensible a saltos en el precio del crudo.
El reporte también pone el foco en tres retos clave para la nueva administración. El primero, fortalecer las finanzas públicas, tras un gobierno que incumplió sus metas fiscales por tercer año consecutivo y registró un déficit de 2,8% del PIB. Capital Economics advierte que la promesa de recortar gastos por US$ 6.000 millones en los primeros 18 meses será difícil de cumplir si el futuro gobierno no cuenta con mayoría en el Congreso de Chile. Eso limita la velocidad y magnitud de los ajustes fiscales reales.
El segundo reto es la revitalización del sector del cobre, la principal exportación de Chile. El informe expresa dudas sobre si el gobierno podrá acelerar inversiones y producción con la rapidez que espera, especialmente si los precios internacionales se ven afectados por la inestabilidad geopolítica. El tercer desafío es la interacción entre el shock externo y la política monetaria: Sperrfechter estima que, aunque el alza de la energía añadiría presión inflacionaria, es poco probable que obligue al Banco Central de Chile a aumentar las tasas nuevamente, pero sí frustraría cualquier posibilidad de flexibilización monetaria a corto plazo.
¿Qué significa esto para la gente? Si los precios del petróleo suben, el impacto llega rápido a la gasolina y a los costos de transporte y electricidad, lo que empuja más arriba el costo de la vida. Es una subida de precios que se siente como cuando sube la cuenta del supermercado tras un aumento generalizado de costos, y puede reducir el poder de compra de los hogares. Para las empresas, mayores precios energéticos y tasas menos flexibles complican la inversión.
En perspectiva, el informe de Capital Economics deja claro que la economía chilena parte con elementos a favor, como una posición externa relativamente sólida según la firma, pero que factores externos y limitaciones políticas pueden frenar el crecimiento esperado. Si el conflicto en Irán se prolonga o los precios del petróleo se mantienen altos más tiempo del previsto, el impacto sería mayor y las autoridades tendrían menos margen de maniobra. Los mercados y la nueva administración estarán atentos a la evolución de los precios del petróleo, las cifras de inflación y las negociaciones fiscales en el Congreso como señales de qué tan factible será alcanzar o acercarse al 4% proyectado.
