Tomás González Quezada, apodado el Pelao, y Juan Flores Valenzuela, alias el Indio Juan, salieron de la Cárcel Santiago Sur la noche del 25 de febrero disfrazados con ropa similar a la de funcionarios de Gendarmería. Salieron sin que nadie los detuviera, y desde entonces no hay rastros de su paradero.
La huida quedó al descubierto durante el conteo vespertino de la población penal, cuando las cifras no coincidieron con el registro de la mañana. Un operativo de búsqueda al interior del recinto confirmó lo que los números indicaban: ambos condenados habían abandonado el establecimiento. Las cámaras de vigilancia, que hoy son la principal evidencia del caso, muestran que los dos hombres permanecieron ocultos en un sector del penal durante cerca de tres horas antes de salir con lentes de sol.
González Quezada cumplía presidio perpetuo cuando escapó. Junto a Flores Valenzuela, ambos cuentan con alerta roja de Interpol, y la búsqueda se ha extendido más allá de la Región Metropolitana.
La investigación está a cargo de la Fiscalía Regional Metropolitana Occidente, que trabaja con la Brigada de Crimen Organizado de la Policía de Investigaciones (PDI). El organismo informó que las diligencias han acumulado antecedentes sobre posibles delitos de corrupción de funcionarios de Gendarmería, lo que apuntaría a que los condenados contaron con colaboración desde el interior del recinto.
Cuatro meses después de la fuga, la causa no registra formalizados. La fiscalía no ha imputado a nadie, mientras González Quezada y Flores Valenzuela permanecen en paradero desconocido.