Cerca de la una de la madrugada de este martes, una familia fue interceptada en San Bernardo por al menos seis sujetos armados con cuchillos. Lo que comenzó como una encerrona terminó con la muerte de un niño de 12 años, arrastrado tres kilómetros al no poder soltarse del cinturón de seguridad del automóvil.
La mujer que conducía el Peugeot 2008, de 49 años, circulaba por la intersección de la caletera de Jorge Alessandri Rodríguez con calle Catemito junto a su cuñado, de 57 años, y al hijo de este, el menor. Al ser intimidados, los dos adultos lograron descender del vehículo; el niño, sentado en el asiento trasero derecho, no alcanzó a desprender el cinturón a tiempo. Los asaltantes huyeron de igual forma, con el menor aún enganchado.
El automóvil recorrió alrededor de tres kilómetros hasta Avenida Portales con Leonardo Da Vinci, donde el niño fue encontrado sin vida. Según relató la tía del menor a los investigadores, el grupo revisaba el celular en un semáforo porque se habían equivocado de ruta cuando los atacaron.
El fiscal Patricio Rosas, que asumió el caso en sus primeras horas, informó que los responsables serían en su mayoría menores de edad y que habrían cometido otros delitos durante esa misma madrugada en el sector. Describió el patrón como "un tour delictual", por lo que la investigación busca establecer una secuencia completa de hechos anteriores y posteriores al crimen.
Las pesquisas determinaron que el vehículo blanco utilizado en el ataque había sido robado momentos antes en el mismo sector. Alrededor de las 01:30 horas, sujetos con características similares abordaron a un carabinero, lo agredieron a golpes y le sustrajeron el teléfono y la mochila. Al dar con el primer vehículo abandonado en las inmediaciones del cerro Quimey, los efectivos encontraron esa mochila en su interior, dato que permitió vincular los tres ilícitos. Carabineros y la Fiscalía Metropolitana Sur mantienen activa la investigación.