En la postergación del ingreso al Parlamento del megaproyecto de Reconstrucción Nacional, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, afirmó que el texto aún está en revisiones finales y podría ingresar en los próximos días. Según el propio ministro, el ingreso dependerá de la Cámara de Diputados y, en última instancia, del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien maneja la fecha concreta. El Gobierno insiste en que el plan es de carácter estructural y que su objetivo es que la economía alcance un crecimiento de 4%, no de inmediato, sino a mediano plazo, para generar más empleo y una recaudación que permita equilibrar las cuentas fiscales.

La oposición sostiene que la propuesta miscelánea debe desintegrarse entre medidas para reconstrucción y una reforma tributaria, y la califica de estructural pese a la insistencia oficial en que se trata de un paquete mixto. En ese contexto, el Presidente Kast anunció la intención de ingresar dos proyectos para abordar la violencia en la educación comunitaria, una señal de que el Gobierno quiere mostrar avances paralelos pese a las demoras del megaproyecto. Según el texto, la prioridad es avanzar en la reconstrucción y definir un marco fiscal que sostenga el crecimiento prometido.

La historia reciente de Chile muestra que alcanzar un crecimiento sostenido requiere condiciones macroeconómicas favorables y reformas estructurales de largo aliento. Para el ciudadano común, los efectos dependen de la rapidez con que se implemente el plan y de la claridad de las medidas sobre empleo, ingresos y servicios públicos. Se espera que el proyecto ingrese al Congreso muy pronto, pero aún no hay una fecha oficial definitiva.