Una organización que se hacía llamar "La Nueva Generación" envió videos con armas a comerciantes de Santiago para exigirles pagos millonarios a cambio de no atacar sus negocios ni a sus familias, según T13. El dato proviene de una investigación de Reportajes de Teletrece sobre bandas de extorsión en la región Metropolitana. Otros medios no lo han confirmado.
El reportaje no precisa la fecha exacta de los hechos. Solo indica que las grabaciones circularon entre comerciantes durante los últimos meses. En una de ellas, los sujetos se presentaban así: "Somos una banda organizada en secuestro, extorsión, sicariato y robo".
Según los antecedentes que reunió el programa, algunos de esos videos ni siquiera se habrían grabado en Chile. Los extorsionadores los habrían usado para aumentar el temor de quienes recibían las amenazas.
En uno de los casos investigados, la banda envió a la víctima una carta con datos de sus familiares, incluidos sus domicilios y el establecimiento educacional de un hijo. El mensaje le daba doce horas para "llegar a un acuerdo" y le advertía que no se comunicara con ninguna autoridad.
Entre el primer contacto y el incendio del local de esa víctima pasaron menos de 48 horas, según T13. Los atacantes grabaron el ataque y luego enviaron nuevas exigencias: "No vamos a aceptar nada que sea menos de 15 millones", decía uno de los mensajes.
La intimidación también alcanzó a trabajadores y familiares de los afectados. El reportaje describe incendios y disparos contra domicilios y locales, además de ataques a negocios de parientes de las víctimas. Menciona hechos ocurridos en Estación Central y Macul. La nota no informa cuántas personas resultaron afectadas ni si hubo heridos.
En el último mes, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a 11 personas vinculadas a este tipo de delitos. Las investigaciones se desarrollan junto a la Fiscalía Supraterritorial, una unidad del Ministerio Público que persigue delitos complejos de crimen organizado en más de una región.
La fuente no precisa si los detenidos pertenecen a "La Nueva Generación" ni en qué etapa procesal están. Tampoco informa si fueron formalizados, es decir, si la Fiscalía ya les comunicó ante un juez que los investiga, ni si quedaron en prisión preventiva. No entrega números de causa (RIT o RUC, los códigos con que el Poder Judicial y la Fiscalía identifican cada proceso). Todos los detenidos se presumen inocentes mientras no exista una sentencia.
Quienes reciban amenazas de este tipo pueden denunciar en cualquier cuartel de la PDI o de Carabineros, o directamente en la Fiscalía. Las autoridades no han entregado nuevos antecedentes sobre las 11 detenciones.