La Corte de Apelaciones de Antofagasta anuló el fallo del Primer Tribunal Ambiental del 17 de febrero de 2025, en un revés que complica momentáneamente la ruta administrativa del proyecto Dominga, la iniciativa de cobre y hierro que la minera Andes Iron ha impulsado en la comuna de La Higuera, Región de Coquimbo.

La empresa, que lleva 12 años en el proceso para viabilizar la obra portuaria y minera, comunicó que no baja los brazos y que entre sus planes figura presentar el proyecto en una feria internacional en Canadá, evento cuyo nombre no ha sido informado por la compañía. En paralelo, Andes Iron analiza alternativas judiciales y mantiene abiertas varias vías en Chile.

Según la compañía, la Corte de Apelaciones anuló la decisión tomada por el Primer Tribunal Ambiental, que el 17 de febrero de 2025 había dejado sin efecto los ejes centrales del fallo del Comité de Ministros, instancia del Ejecutivo que en enero de 2025 rechazó por tercera vez la iniciativa. “Uno de los casos icónicos de la permisología en Chile que sigue sin solución”, dijo la firma tras el fallo.

En la práctica, Andes Iron tiene principalmente dos opciones legales sobre la mesa. Puede presentar un reclamo ante el Primer Tribunal Ambiental (PTA) contra la decisión del Comité de Ministros, trámite que tiene un plazo de 30 días hábiles para ser ingresado, o acudir a la Corte Suprema mediante un recurso de casación o queja, con un plazo de 15 días hábiles. También se evalúa un recurso de aclaración ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta para precisar el alcance del fallo, trámite que por definición no tiene un plazo fijo.

Si la empresa opta por volver al PTA, la causa probablemente sería derivada al Segundo Tribunal Ambiental (STA), porque el primer tribunal ya pronunció postura y quedaría inhabilitado para conocerla. En ese tribunal figuran la ministra Marcela Godoy y el ministro Cristián López, ambos integrantes del STA; sin embargo, Cristián López fue parte del fallo en el PTA y por ello estaría inhabilitado para conocer la causa. Si Andes Iron va a la Corte Suprema, el caso debería verse en la Tercera Sala del máximo tribunal.

El escenario procesal sigue siendo complejo y prolonga la incertidumbre sobre la factibilidad de Dominga en terreno técnico y político. El calendario ahora dependerá de las decisiones que adopte la empresa en las próximas semanas, y de si recurre primero al PTA, a la Corte Suprema, o agota aclaraciones ante la Corte de Apelaciones. Mientras, la presentación en Canadá busca sostener el proyecto en la arena internacional y mantener interlocución con potenciales inversionistas.

Para Chile la disputa no es solo jurídica, también es política y económica: Dominga implica inversión en minería y puerto en la Región de Coquimbo, y su avance o bloqueo condiciona discusión sobre normas ambientales, evaluación de impacto y la seguridad jurídica del sector. El próximo paso concreto será la definición de Andes Iron sobre qué recursos interpone y los plazos en que los ejerza.