En Santiago, la Universidad Católica, conocida en Chile como UC, se alista para su debut en la Copa Libertadores ante Boca Juniors, en el Claro Arena. El encuentro moviliza un amplio despliegue de seguridad para cuidar el entorno y evitar incidentes mientras la hinchada visitante llega desde Argentina. El plan contempla tres anillos de seguridad, 400 carabineros, 329 guardias privados y 44 robocops, todos equipados con dispositivos para registro y contención, y el ingreso de los fanáticos está programado entre las 17 y 18 horas, con revisión previa en Las Condes y traslado en caravana, escoltados por la policía. “Se autorizaron tres bombos y tres lienzos para la hinchada visitante”, explicó el Coronel Claudio Donoso, de la Prefectura de Control de Orden Público, a El Deportivo.