Bomba Estéreo, la banda colombiana liderada por la vocalista Li Saumet y el productor Simón Mejía, cerrará la segunda noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar el lunes 23 de febrero en la Quinta Vergara. La cita marca el debut del grupo en el icónico escenario viñamarino, tras presentaciones previas en festivales como Lollapalooza Chile y en conciertos propios en la región.
El grupo llega a la Quinta en un momento de visibilidad creciente, con más de veinte años de trayectoria que han combinado folclor colombiano, cumbia, reggae, rock y electrónica en una estética que suele llamarse cumbia psicodélica o electro-tropical. Su carrera incluye nominaciones a los Grammy y colaboraciones con artistas internacionales como Bad Bunny y Will Smith, datos que explican por qué su show figura entre los más esperados de la jornada.
Los orígenes de Bomba Estéreo se remontan a Bogotá en 2005, cuando Simón Mejía empezó a experimentar con la electrónica sobre ritmos caribeños, un trabajo que cristalizó en el proyecto inicial A.M 770. La voz rasgada y las vestimentas coloridas de Li Saumet provinieron de su paso por la banda Mister Gomes en Bombay, y pronto se sumaron músicos como Julián Salazar, Kike Egurrola, y más tarde integrantes actuales del grupo en escena, entre ellos Pacho Carnaval en percusión y José Castillo en guitarra. Simón Mejía, sin embargo, ya no participa en los shows en vivo y mantiene su rol desde la producción.
Su primer disco oficial fue Vol. 1 (2006), pero fue Estalla (2008) el álbum que les abrió puertas internacionales, especialmente por el sencillo Fuego, que se transformó en un himno bailable dentro del circuito alternativo. En 2010 MTV Iggy los nombró “Mejor Nueva Banda del Mundo”, un reconocimiento temprano en su carrera que acompañó su itinerario por festivales y su consolidación fuera de Colombia.
Para el público chileno, la llegada de Bomba Estéreo a la Quinta Vergara representa más que un espectáculo de ritmos cruzados. Es la confirmación de una escena latinoamericana que recupera tradiciones populares desde la electrónica y que dialoga con el pop y el reguetón contemporáneo. En Viña se espera un set energizante donde convivan percusión, sintetizadores y canciones capaces de conectar con audiencias diversas, desde quienes buscan fiesta hasta quienes buscan una lectura más folk de la modernidad.
Queda por ver, en la práctica, cómo la banda adapta su propuesta a un formato masivo como el festival viñamarino, y qué réditos artísticos y simbólicos les trae el show en uno de los escenarios más visibles de la región. Para la escena latinoamericana, y para los músicos chilenos que observan las tendencias sonoras, la presencia de Bomba Estéreo en Viña será un termómetro: una mezcla de tradición y experimentación que sigue ampliando los contornos de la música popular contemporánea.