El Mundial 2026 que se disputa entre Estados Unidos, México y Canadá ya tiene su propia polémica fuera del campo: varios comerciales transmitidos durante el torneo fueron producidos con inteligencia artificial (IA), y al menos uno encendió el debate sobre los límites éticos de esta tecnología en publicidad.
Bet Warrior, una casa de apuestas deportivas, usó herramientas de IA para recrear la imagen de Diego Armando Maradona, el astro del fútbol argentino fallecido en noviembre de 2020, en un anuncio difundido durante el torneo. La pieza pone sobre la mesa una pregunta que la industria creativa lleva años postergando: ¿es legítimo usar la imagen de alguien que ya no puede consentir?
La IA generativa se ha masificado gracias a herramientas como ChatGPT, el chatbot de la empresa estadounidense OpenAI, y Grok, el asistente desarrollado por la compañía X de Elon Musk. Estas plataformas permiten generar imágenes, voces y videos sintéticos con resultados cada vez más difíciles de distinguir de lo real, y a una fracción del costo de producción tradicional.
En el ámbito artístico, ese ahorro tiene un costo que las marcas no siempre explicitan: la pérdida de empleos en el sector creativo y la vulneración de derechos de imagen de personas que no pueden dar su consentimiento. El caso de Maradona es especialmente delicado, dado que sus derechos son administrados por sus herederos y han sido objeto de disputas legales en el pasado.
No hay confirmación pública de que Bet Warrior contara con las autorizaciones necesarias para usar la imagen del ídolo argentino. El Mundial 2026 se extiende hasta el 19 de julio, lo que significa que el comercial seguirá emitiéndose ante millones de espectadores en todo el mundo.

