La Fiscalía Occidente presentó este miércoles cargos contra cuatro personas por los delitos ocurridos en la madrugada del martes 23 de junio en San Bernardo, donde un niño de 12 años murió arrastrado por el vehículo que los imputados habían robado minutos antes. Los persecutores acreditaron ante el tribunal que los ocupantes del auto percibieron lo que ocurría y, aun así, no detuvieron la marcha.

Los cuatro imputados, individualizados con las iniciales L.M.N.E., A.R.C.G., D.A.L.Z. y J.P.A.V.V., enfrentan cargos de robo con intimidación, robo con lesiones y robo con homicidio. Los dos adultos quedaron en prisión preventiva; los dos adolescentes de 17 años, en internación provisional. Un quinto integrante del grupo ya fue identificado por los investigadores, pero a la fecha de la audiencia no había sido detenido.

La fiscal regional Occidente subrogante, Paulina Díaz, y el fiscal a cargo de las pesquisas, Leonardo Tapia, reconstruyeron ante el juez una secuencia de tres ilícitos cometidos en menos de una hora.

El primero tuvo lugar pasadas las 00.30 horas en un servicentro Shell de la calle Eyzaguirre. El grupo llegó de manera coordinada, con roles previamente definidos, y abordó a un conductor que cargaba combustible a su Mitsubishi blanco. Con cuchillos y amenazas directas neutralizaron al conductor y al trabajador del local, les sustrajeron joyas, documentación personal y la recaudación del turno, y huyeron en el automóvil robado.

Cerca de la 01.00 hora, el vehículo llegó a la intersección de la avenida Portales con la calle Vicente Pérez Rosales, donde los imputados se enfrentaron a un funcionario de Carabineros. Según la Fiscalía, uno de los acusados le exigió al uniformado: "Entrega la clave del teléfono o aquí mismo te matamos". Fue en ese tercer episodio donde murió el niño de 12 años, arrastrado por el auto durante la fuga. Los persecutores sostienen que los ocupantes del vehículo eran conscientes de que arrastraban a alguien y no frenaron.

La Fiscalía Occidente mantiene activas las diligencias para capturar al quinto implicado, cuya identidad ya fue establecida en el marco de la investigación.