La industria de la minerÃa de Bitcoin está viviendo su peor momento en años y la respuesta de los grandes operadores ha sido drástica: abandonar la criptomoneda y reconvertir sus enormes centros de minerÃa en servidores que alquilan a empresas de inteligencia artificial como Microsoft, Google y Anthropic. El poder de cómputo total de la red de Bitcoin, conocido como hashrate, cayó un 4% en el primer trimestre de 2026, la primera caÃda trimestral desde 2020, rompiendo cinco años consecutivos de crecimiento de dos dÃgitos y marcando un punto de inflexión histórico para una industria que parecÃa imparable.
El problema de fondo es que minar Bitcoin dejó de ser rentable. Según datos de CoinShares, el costo promedio de producir un solo Bitcoin entre los mineros que cotizan en bolsa ronda los $88,000 dólares, mientras que la criptomoneda se vende actualmente a unos $67,000 dólares.
Eso significa que cada moneda que producen genera una pérdida neta, una situación insostenible que se agravó por dos factores simultáneos: el halving de abril de 2024 que redujo a la mitad las recompensas por bloque, y el disparo en los precios de la energÃa provocado por la guerra entre Estados Unidos e Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, que llevó el barril de petróleo por encima de los $100 dólares. De minar criptomonedas a alquilar servidores de IA: el negocio que los salva de cerrar La reconversión no es gradual ni tÃmida.
Los mineros más grandes del mundo están firmando contratos multimillonarios a largo plazo para transformar sus instalaciones en centros de datos de inteligencia artificial. CoreWeave firmó un acuerdo de $10,200 millones de dólares por 12 años con Core Scientific.
TeraWulf tiene $12,800 millones en contratos de computación de alto rendimiento. Hut 8 cerró un trato de $7,000 millones a 15 años con Anthropic y Fluidstack, respaldado por Google, para su campus de River Bend.

