La voz de William Pierre irrumpió esta semana en los micrófonos de Radio Bío Bío con una acusación directa: el operativo gubernamental de búsqueda de menores haitianos que habrían ingresado al país mediante vuelos chárter serviría, en realidad, como fachada para ejecutar un control migratorio masivo.

Pierre, reconocido vocero de la comunidad haitiana en Chile, rechazó de plano la versión oficial. Cuando el gobierno anunció que tenía un listado de niños desaparecidos, nadie de su comunidad había presentado denuncia alguna. La comunidad hizo llamados urgentes a través de redes sociales y transmisiones en vivo para identificar a las familias afectadas, sin obtener respuesta que corroborara las cifras.

"Cuando salió la noticia en Graneros, viajé corriendo para percatar, ver si es cierto y las madres dijeron 'nosotros no hemos denunciado en ninguna instancia, ni siquiera en la municipalidad más cercana'", relató el vocero.

Para Pierre, el trasfondo va mucho más allá de la protección infantil. Acusa que la búsqueda encubre una persecución penal masiva contra adultos haitianos en situación migratoria irregular, generando miedo y desorientación entre familias que llevan años construyendo vida en Chile.

El dirigente calificó como "grave, gravísimo" que el Estado maneje un listado de menores supuestamente perdidos sin base en denuncias formales. Los niños en cuestión tienen RUT asignado y figuran inscritos en FONASA, el Fondo Nacional de Salud, lo que contradice cualquier hipótesis de desaparición real. "Los desaparecidos no se buscan en casa, se buscan en la calle, en matorrales, en el centro, prostitución, en otro lado", argumentó.

Graneros, ciudad de la Región de O'Higgins donde se reportó parte del caso, fue el escenario de esta disputa entre el relato oficial y el comunitario. Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no habían entregado información sobre el número exacto de menores en el listado ni sobre el mecanismo mediante el cual se construyó ese registro.